Abelardo de la Espriella, candidato presidencial de la extrema derecha en Colombia, ha logrado conectar con dos de los sectores más críticos del gobierno de Gustavo Petro: militares retirados y feligreses de iglesias evangélicas. Ambos grupos han encontrado en su discurso una promesa de restauración política y simbólica.

Apoyo entre militares retirados

Los veteranos de la fuerza pública reaccionan con entusiasmo cuando el aspirante cierra sus actos con una venia militar y el grito de “¡Firmes por la patria!”, acompañado por la mano rígida y el dedo corazón en la sien. De acuerdo con su mensaje, un eventual gobierno suyo devolvería el “honor” que, a su juicio, les arrebató la administración de izquierda.

Acercamiento a comunidades evangélicas

Entre grupos evangélicos también ha calado su discurso. De la Espriella se presenta como una suerte de reencarnación de Ciro el Grande, el rey persa que, según la Biblia, permitió el regreso del pueblo de Israel del exilio en Babilonia. “Quiero ser el Ciro de Colombia”, les dice para reforzar promesas de “salvación” frente al avance del progresismo.

Con ese mensaje, militares en retiro y feligreses evangélicos se han movilizado para respaldarlo masivamente en la jornada de este domingo.