Un extrabajador asegura que entregó dinero de forma periódica y bajo presión en la Empresa Pública Metropolitana de Transporte de Pasajeros de Quito. El señalamiento amplía el alcance del caso VaQnas.
Un extrabajador de la Empresa Pública Metropolitana de Transporte de Pasajeros de Quito aseguró a EL UNIVERSO que habría entregado hasta US$ 3.000 en pagos que describe como obligatorios durante su paso por la institución. Su testimonio se suma al caso VaQnas, una denuncia pública sobre presuntos cobros a funcionarios municipales.
Testimonio de pagos y presiones
Bajo reserva de su identidad, el entrevistado afirmó que los cobros se hacían en efectivo, que variaban según el sueldo de cada trabajador y que en su experiencia las cuotas aumentaron entre US$ 20 y US$ 30 durante el periodo que describe como electoral.
Según su relato, los mensajes para pagar no se limitaban a un recordatorio. Dijo que, cuando había retrasos, las comunicaciones se volvían insistentes y que el ambiente de trabajo dejaba señales de presión para que la persona cancelara el monto solicitado.
El testigo atribuye las instrucciones al gerente general de la empresa y sostiene que las reuniones laborales se usaban para insistir en que el dinero sería destinado a actividades políticas. “Aquí netamente el gerente general, no podría yo saber si son sus asesores. Sé que coordinador de despacho simplemente obedecía la directriz del gerente general que era recoger los fondos. Estos eran entregados a su vez al gerente general y en teoría le daba al partido político o a la campaña que esté ejecutándose”, dijo.
También afirmó que, en algunos casos, las alertas para los cobros se enviaban por chats institucionales y por llamadas a los responsables de cada área. Añadió que el dinero pasaba de mano en mano y que, según su versión, era entregado a la coordinadora de despacho.
El extrabajador dijo además que la exigencia se hacía en función del sueldo: “Los pagos eran en función del sueldo que tú recibías. El que tenía una escala mayor, generalmente son los gerentes de cada área, pagaban un poco más, obviamente, porque su sueldo era mayor”, apuntó.
Señalamientos que alcanzan a otras entidades
El entrevistado sostuvo que también ha escuchado de contribuciones similares en otras dependencias municipales, entre ellas la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas, la Empresa Pública Metropolitana de Aseo de Quito y Quito Turismo. Esos señalamientos, por ahora, no permiten establecer por sí solos cuántas personas habrían sido afectadas ni confirmar una extensión del esquema a otras entidades.
En paralelo, el 19 de octubre se informó de una denuncia penal ante la Fiscalía General del Estado contra Pabel Muñoz por presunta concusión, en el marco de estas acusaciones. El 22 de octubre, la Asamblea Nacional aprobó incluir en su agenda un proceso de fiscalización sobre el caso, aunque el debate de la resolución quedó pendiente.
La investigación todavía debe precisar cuánto dinero se habría recaudado, quién impartía las instrucciones, quién recibía los pagos y cuál habría sido el destino final de esos recursos. También debe establecer si hubo consecuencias laborales para quienes se negaron a pagar y si existió un mecanismo semejante en otras entidades municipales.
Además, el concejal Fidel Chamba pidió formalmente que el gerente de la Empresa de Pasajeros comparezca en una sesión extraordinaria del Concejo Metropolitano de Quito para esclarecer el caso. Hasta ahora, el oficio no ha sido contestado por las autoridades municipales.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.