Cathie Wood planteó que el dólar estadounidense podría fortalecerse más de lo que reflejan los indicadores más usados por el mercado, una visión que pone bajo examen a Bitcoin, al oro y a los bonos.

Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 986,40 Bs y la tasa oficial del BCV en 871,37 Bs, según Precio Dólar Paralelo.

Un indicador más amplio que el DXY

La CEO de ARK Invest sostiene que el DXY ofrece una lectura incompleta de la fortaleza del dólar. En cambio, propone observar un indicador más amplio de la Reserva Federal, que incluye 26 países y ajusta cada año las ponderaciones de los socios comerciales de Estados Unidos.

Según las cifras citadas, esa medida amplia muestra una apreciación de 36% desde agosto de 2008 y un nivel 44% por encima de su promedio histórico. Wood dice que la narrativa de un dólar débil no encaja con esa referencia comercial más extensa.

La tesis también se apoya en incentivos fiscales que, según Wood, empujan a las empresas a reinvertir en fábricas y centros de datos dentro de Estados Unidos. Además, la nota recoge su expectativa de que Kevin Warsh mantenga una disciplina monetaria estricta, una combinación que —plantea— podría respaldar la moneda estadounidense.

El oro retrocede y Bitcoin rompe el patrón

La lectura de Wood coincide con un retroceso del oro, que bajó desde su récord de enero de USD $5.602 hasta cerca de USD $4.140. Amy Gower, de Morgan Stanley, ve los USD $4.000 como un soporte fuerte, respaldado por compras de bancos centrales.

En paralelo, BTC subió 6,14% en septiembre mientras también avanzaba el DXY, una divergencia que pone a prueba la relación inversa tradicional entre ambos activos.

El Bloomberg Dollar Spot, por su parte, subió 1,9% en septiembre en un contexto de datos económicos sólidos en Estados Unidos y expectativas de nuevas alzas de tasas de la Fed. Ese dato corresponde a otro indicador distinto del DXY.

Para Wood, la discusión no es solo si el dólar puede seguir subiendo, sino también qué referencia describe mejor su fuerza real frente a una canasta más amplia de economías. Ese matiz importa porque puede cambiar la lectura sobre oro y Bitcoin.