Venezuela tiene condiciones para desarrollar más de un millón de hectáreas de cacao y fortalecer de manera importante su producción y exportación si logra…
Venezuela tiene condiciones para desarrollar más de un millón de hectáreas de cacao y fortalecer de manera importante su producción y exportación si logra mayor coordinación entre productores, instituciones y exportadores, afirmó Alejandro Hernández, presidente de la Organización Integracionista del Cacao y Café (OICC).
Potencial de expansión
Hernández explicó que el país dispone de una base productiva con capacidad para crecer, especialmente en zonas como el sur del lago, donde —según indicó— la optimización de las áreas ya sembradas podría generar alrededor de 420 millones de dólares al año.
“A nivel de potencialidad está todo dado, lo único que tenemos es que ponernos de acuerdo los distintos actores para llevar adelante un plan de desarrollo para la exportación de cacao”, afirmó.
El dirigente señaló que actualmente existen unas 35 mil familias productoras distribuidas en aproximadamente 75 mil hectáreas. Sin embargo, advirtió que más del 90% desconoce normativas internacionales, entre ellas las exigencias de trazabilidad y sostenibilidad de la Unión Europea.
Debilidades en la cadena del cacao
De acuerdo con Hernández, esa falta de información y articulación institucional termina afectando la cadena de valor del cacao, con impacto directo en el rendimiento promedio, que estimó en 300 kilos por hectárea, además de las pérdidas ocasionadas por plagas como la monilia.
“Esa brecha entre instituciones, productores y exportadores (…) genera una debilidad en la estructura del agronegocio del cacao”, explicó.
También describió una cadena de comercialización fragmentada, en la que el productor vende cacao en baba a intermediarios, quienes luego lo trasladan a centros de beneficio. En esos espacios, el producto puede secarse para el mercado nacional o fermentarse con destino a la exportación.
Hernández cuestionó que el cacao venezolano siga comercializándose en muchos casos como una materia prima y no bajo esquemas de mayor valor agregado. En ese sentido, planteó impulsar procesos de fermentación, trazabilidad y cumplimiento de estándares internacionales para obtener mejores precios para el productor.
Asimismo, resaltó que el cacao venezolano presenta perfiles sensoriales diferenciados, con notas a miel, malta, panela y frutos secos.
Tecnología y financiamiento
El presidente de la OICC sostuvo que la incorporación de tecnología, como agricultura de precisión, drones e inteligencia artificial, puede contribuir a modernizar el sector y hacerlo más atractivo para las nuevas generaciones.
También lamentó que el financiamiento continúe entre las principales limitaciones, en especial por la falta de organización de los productores, lo que dificulta el acceso a créditos.
“La agricultura en general no puede crecer sin financiamiento”, reiteró, al tiempo que indicó que se estudian mecanismos de crédito con garantías futuras.
La OICC se define como una organización privada orientada a integrar toda la cadena de valor del cacao venezolano, desde la producción hasta la exportación, con el objetivo de posicionarlo en mercados internacionales bajo estándares de calidad y trazabilidad.