Durante la primera mitad del año el dólar oficial en Argentina mostró una tendencia ascendente, respaldado por un sólido ingreso de divisas tanto del sector comercial como del financiero. Sin embargo, para el segundo semestre los especialistas advierten que esa dinámica podría cambiar, ya que varios factores que hasta ahora han favorecido la oferta de dólares podrían debilitarse.

Factores internos que podrían reducir la oferta de divisas

Nicolás Guaia, CEO de Max Capital Asset Management, explicó que el flujo positivo de divisas observado en los primeros seis meses se sustentó principalmente en dos pilares: las exportaciones agropecuarias en niveles récord, tanto por volumen como por precios, y las emisiones de deuda del sector privado. Advirtió que, al acercarse al segundo semestre, tanto la estacionalidad del agro como la actividad de colocación de bonos corporativos tienden a disminuir, lo que podría mermar la entrada de dólares. Aunque señaló que la economía argentina está volviéndose menos dependiente de esos flujos, la reducción de esas fuentes representa un riesgo para la estabilidad cambiaria.

Presiones provenientes del contexto internacional

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, vinculó el reciente repunte del dólar local al fortalecimiento global de la moneda estadounidense, impulsado por las señales de la Reserva Federal de Estados Unidos. Según Franco, el mercado cambiario argentino ha reflejado un alza tanto en el segmento mayorista como en las variantes MEP y CCL, y atribuyó ese movimiento a un entorno más adverso para las monedas emergentes. Señaló que la evolución de los flujos de divisas seguirá siendo un indicador clave, destacando particularmente el rol del sector energético, cuya producción de hidrocarburos mantiene una perspectiva alcista pese a la caída reciente del precio del petróleo Brent.

Contrapesos que podrían moderar la volatilidad

Desde IOL Inversiones se señaló que, si bien el segundo semestre suele presentar una menor oferta comercial por factores estacionales y los precios de commodities como la soja y el petróleo muestran señales de moderación, el superávit energético y financiero de Argentina podría seguir actuando como un ancla para contener la volatilidad del tipo de cambio. Los analistas de esa firma remarcaron que el Brent cayó bajo los US$80 por barril tras la desescalada de tensiones en Medio Oriente y que la soja se ubica alrededor de US$420 por tonelada, con una baja mensual cercana al 3 %. No obstante, consideran que los ingresos provenientes del sector energético y las posiciones financieras netas podrían seguir apoyando la reserva de divisas y limitando un aumento brusco del dólar.