La energética española Repsol prevé recibir cuatro embarcaciones con crudo procedente de Venezuela en lo que resta de 2026 como pago por el aumento de la producción de gas y para monetizar la producción actual. El primer barco llegó a España en mayo como pago por el gas que la compañía produce en el activo Cardón IV, operado conjuntamente con ENI.

4.654 millones de dólares Deuda pendiente de cobro de Repsol con PDVSA (incluyendo intereses de mora)

Exposición patrimonial y provisiones

Según el anexo del informe financiero remitido al mercado, la exposición patrimonial total de Repsol en Venezuela asciende a 361 millones de euros (-412 millones de dólares) al cierre de junio, frente a los 276 millones a 31 de diciembre de 2025, e incluye las cuentas a cobrar con la compañía estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). En total, como deuda pendiente de cobro (incluyendo intereses de mora, totalmente provisionados), existen cuentas comerciales con PDVSA por 4.080 millones de euros (-4.654 millones de dólares); las provisiones ascienden a 3.295 millones de euros (US$3.759 millones) y el financiamiento otorgado por importe de 1.036 millones de euros (US$1.182 millones).

Mantiene los escenarios de riesgo

El documento recuerda el cargamento ya recibido por Repsol en España, que dio lugar a cobros efectivos y a la correspondiente reducción del riesgo de crédito asociado a la facturación reciente. Sin embargo, continúan las restricciones regulatorias y la incertidumbre del entorno geopolítico. Por ello, la energética española decidió no modificar los escenarios de riesgo previstos al cierre del año pasado, vista la «inestabilidad y la incertidumbre» que se mantienen en el país. Ante este contexto, Repsol «sigue de cerca» la evolución política e institucional de Venezuela, manteniendo un contacto directo con las administraciones estadounidense y venezolana para adecuar el alcance de sus actividades autorizadas al desarrollo energético del país y respetando la normativa internacional de sanciones.