La recuperación de la conectividad aérea en Venezuela pasa, según representantes del sector, por una tarea más grande que el regreso de las aerolíneas internacionales: modernizar el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía con una infraestructura capaz de responder al crecimiento del tráfico de pasajeros durante los próximos 25 a 30 años.

Peter Cerdá, vicepresidente regional para las Américas de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo y director ejecutivo de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo, sostuvo en Ciudad de México que el país tiene potencial de crecimiento, pero arrastra limitaciones en su principal terminal aérea, agravadas por el terremoto que afectó las instalaciones.

El planteamiento, dijo, es aprovechar el tiempo que tomará estabilizar las operaciones para acordar un plan de inversión de largo plazo con las autoridades venezolanas.

Una terminal pensada para tres décadas

Cerdá afirmó que, antes del sismo, la infraestructura ya mostraba deficiencias y que ahora la prioridad debe ser definir cómo mejorar el aeropuerto para los próximos 25 o 30 años.

También señaló que el enfoque inmediato ha estado en reabrir Maiquetía con soluciones temporales, pero insistió en que ese proceso no debería agotar la discusión sobre la obra de fondo.

Según su estimación, las operaciones bajo condiciones de contingencia podrían prolongarse durante otros ocho o nueve meses, tiempo que consideró útil para construir una hoja de ruta de inversión y mejoras estructurales.

Las obras no deberían quedarse en la reparación

El representante de la industria aérea dijo que ha habido conversaciones con el gobierno venezolano y que existe disposición para avanzar en la recuperación de las instalaciones. Aun así, remarcó que el objetivo no debe limitarse a atender los daños del terremoto, sino a dejar preparada la terminal para la expansión futura del tráfico aéreo.

“En el transcurso de ese tiempo sí tenemos que tener diálogo con el gobierno para crear un plan maestro que nos permita construir para un futuro más próximo”, sostuvo.

El abogado venezolano Rodolfo Ruiz, especialista en derecho aeronáutico, coincidió en que la infraestructura es uno de los principales obstáculos para consolidar el regreso de las aerolíneas internacionales. En su criterio, si no crece la infraestructura, no puede crecer la aviación en Venezuela.

Ruiz añadió que la recuperación del sector exige actualizar los aeropuertos, renovar las flotas de las aerolíneas venezolanas y crear condiciones que atraigan inversión extranjera. También advirtió que varios operadores han mostrado interés en entrar o ampliar sus operaciones, pero que ese interés debe convertirse en proyectos comercialmente sostenibles.

Según explicó, las autoridades están pidiendo cartas de intención e informes de viabilidad comercial a las empresas interesadas, con la idea de evitar aperturas que luego se suspendan por falta de rentabilidad.

El especialista mencionó además sanciones internacionales, dificultades para hacer transferencias bancarias al exterior y limitaciones de financiamiento para renovar aeronaves como otros frenos para la recuperación del sector.

Sobre Maiquetía, precisó que el aeropuerto sigue funcionando con restricciones mientras se realizan trabajos estructurales, y agregó que en el futuro podrían evaluarse modelos de concesión para la administración de aeropuertos, aunque aclaró que no dispone de información oficial sobre procesos concretos.

La apuesta de fondo, resumieron los participantes, es que la recuperación del transporte aéreo venezolano no dependa solo de reaperturas puntuales, sino de inversiones aeroportuarias y reglas que permitan sostener nuevas conexiones en el tiempo.