La OPEP+ aprobó un aumento moderado de 188.000 barriles diarios desde agosto, en una teleconferencia de ministros de Energía de Arabia Saudí, Rusia, Irak, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, según informó la secretaría del grupo con sede en Viena.

El quinto ajuste seguido en la reversión de recortes

El incremento es el quinto consecutivo dentro de la estrategia de reversión gradual de los recortes voluntarios aplicados en 2023. Con esa decisión, el grupo mantiene su plan de restaurar mes a mes parte del recorte de 1,6 millones de barriles diarios que los principales productores aplicaron hace más de un año para sostener los precios del crudo.

El ajuste pactado es idéntico al de los meses anteriores y responde a la intención de la alianza de enviar señales de estabilidad a un mercado que ha enfrentado fuertes perturbaciones desde febrero.

Ormuz y la caída de producción limitaron el efecto

Aunque los incrementos mensuales se reanudaron en abril, su efecto quedó prácticamente neutralizado por la caída involuntaria de la producción en varios miembros de la OPEP —Irak, Irán, Arabia Saudí y Kuwait—, que llegó a rozar los 10 millones de barriles diarios en abril, según estimaciones internas.

La guerra iniciada el 28 de febrero, con bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán, y el bloqueo del estrecho de Ormuz obstaculizaron la salida de crudo del golfo Pérsico y alteraron las rutas de exportación. En ese contexto, los incrementos acordados por la OPEP+ quedaron en buena medida sin efecto real.

Un alivio parcial en el tránsito por el estrecho

La firma de un memorando de entendimiento entre Washington y Teherán, que extendió el alto el fuego mientras avanzan negociaciones para un acuerdo de paz integral, permitió que los buques retomaran parcialmente el tránsito por Ormuz. Sin embargo, la organización advierte que la situación aún dista de normalizarse plenamente.

Con esa mejora parcial en la logística, la OPEP+ espera que, por primera vez desde el inicio del conflicto, los cinco incrementos pactados este año —cada uno de 188.000 barriles diarios— puedan aplicarse de manera efectiva, con el objetivo de reducir la volatilidad y sostener la oferta global en los próximos meses.