Las refinerías rusas elevaron su producción de diésel durante octubre, al tiempo que Moscú habilitó cupos de exportación vinculados a un acuerdo de suministro con Estados Unidos, según fuentes de la industria citadas por Reuters. El esquema mantiene las restricciones generales sobre las ventas externas y permite envíos limitados para cumplir el entendimiento anunciado por Donald Trump y confirmado luego por Rusia.

La producción pasó de 160.000 a cerca de 180.000 toneladas diarias

De acuerdo con las fuentes, la producción diaria cayó a unas 160.000 toneladas en la primera mitad de octubre, frente a 175.000 toneladas por día en septiembre. Después de la llegada de nuevos cupos a mitad de mes, la actividad comenzó a recuperarse y se acercó a 180.000 toneladas diarias.

Las mismas fuentes calcularon que el consumo interno ruso bajaría a unas 140.000 toneladas diarias durante octubre, por la salida de la cosecha de granos y el cierre de la temporada de conducción de verano. Esa diferencia dejaría combustible disponible para exportación, aunque el volumen final dependería de la evolución de las refinerías y de la demanda local.

El acuerdo convive con controles sobre las ventas externas

Trump dijo el 9 de octubre que Vladímir Putin había aceptado suministrar diésel ruso a Estados Unidos y a otros mercados. Rusia confirmó el acuerdo, aunque los volúmenes y el calendario divulgados inicialmente fueron los anunciados por Trump.

Según ese anuncio, Rusia entregaría de inmediato más de 300.000 toneladas métricas de diésel, equivalentes a unos 2,25 millones de barriles. Después llegarían otras 500.000 toneladas en noviembre y un millón de toneladas inmediatamente después, además de 3 millones de toneladas adicionales condicionadas al estado de las refinerías rusas.

Los comerciantes señalaron que el gobierno ruso permitió excepciones mediante cupos para cumplir esos envíos, sin levantar de forma general las restricciones sobre la exportación de diésel. El mecanismo combina autorización limitada y control estatal sobre el mercado interno.

Los datos de LSEG mostraron que el 23 de octubre apareció en los sistemas de seguimiento un petrolero con bandera de Malta que transportaba 40.000 toneladas de diésel ruso con destino a Nueva York. Ese mismo día, medios informaron que el primer buque cisterna con diésel ruso zarpó hacia Estados Unidos. Dmitri Peskov dijo que los envíos continuarían de forma regular después de esa partida.