La Ley de Protección de las Pensiones de la Seguridad Social incorporó una contribución especial que obliga a las empresas privadas de Venezuela a pagar un 9 % sobre el total de los sueldos y bonificaciones de su nómina.
Impacto sobre la nómina
El tributo, vigente desde mayo de 2024, debe cancelarse al cierre de cada mes y aplica a cualquier persona jurídica o sociedad privada que tenga al menos un trabajador contratado, sin importar si genera ganancias o trabaja a pérdida.
El economista Luis Piña señaló que la obligación exige disponer de bolívares líquidos de forma inmediata. “La diferencia clave es que no se paga sobre lo que la empresa gana, sino sobre lo que opera y paga a su personal. Esto no depende de si el negocio obtuvo o no utilidades al final del periodo”, afirmó.
Piña agregó que el nuevo costo eleva el gasto real de mantener un puesto de trabajo, pero ese dinero no llega al empleado, sino a un fondo público administrado por el Estado.


