Bandera de América Latina

Crecimiento de la inflación energética

El aumento de los precios de la energía, impulsado por tensiones en Oriente Medio, llevó a que la inflación energética en Latinoamérica se disparara a 6,41% entre marzo y mayo de 2026.

Este repunte se produjo después de un período de baja presión energética, lo que amplificó la magnitud del aumento observado.

Durante gran parte de 2025, la inflación energética mantuvo una trayectoria moderada con variaciones puntuales que no alteraron la tendencia general de desaceleración, culminando en febrero con valores cercanos a cero.

Impacto en precios al consumidor

El precio promedio de la gasolina se mantiene un 16% por encima de su nivel de referencia, mientras que el diésel registra una diferencia del 13% al alza, a pesar de una ligera corrección parcial en las semanas recientes.

Los costos de importación, refinación, transporte y comercialización de combustibles siguen bajo presión, manteniendo los precios al consumidor final por encima de los niveles previos al conflicto.

La inflación total interanual en la región mostró una trayectoria más estable, con cambios en un rango relativamente acotado y un impacto más gradual y parcial.