Venezuela accedió el pasado 17 de julio a 346 millones de dólares de sus recursos depositados en el Fondo Monetario Internacional (FMI), con el objetivo de financiar el plan nacional de reconstrucción y la asistencia humanitaria tras los terremotos del 24 de junio de 2026.
Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 874,89 Bs y la tasa oficial del BCV en 737,88 Bs, según Precio Dólar Paralelo.
El economista Luis Enrique Gavazut sostuvo que ese acceso no genera endeudamiento externo, porque se trata del retiro de una cuota parte del tramo de reserva que el país mantiene en el organismo desde 1946.
Los 346 millones no son un préstamo, según Gavazut
En entrevista en el programa A Tiempo, transmitido por Unión Radio, Gavazut explicó que la operación representa una disponibilidad inmediata de divisas convertibles, sin que ello implique un crédito multilateral ni un incremento del pasivo de la deuda externa venezolana.
El especialista afirmó que Venezuela posee una aportación histórica equivalente al 1,18 % del total del FMI, unos 500 millones de dólares. Luego de la liberación de los 346 millones, el país conservaría un remanente aproximado de 154 millones de dólares en ese tramo.
El remanente y los DEG que siguen pendientes
Gavazut agregó que esta asignación podría abrir la puerta a asistencia financiera complementaria por parte de otros organismos internacionales o países cooperantes.
También propuso canalizar las divisas a través de una cuenta especial o fideicomiso transparente de cara al FMI, para facilitar la captación de donaciones internacionales para las zonas devastadas.
Además, recordó que Venezuela posee 4.500 millones de dólares asignados en Derechos Especiales de Giro (DEG). Señaló que el reconocimiento oficial del directorio del FMI sería el primer paso para que esos activos puedan ser canjeados por divisas convertibles, con la mediación de un país miembro, y luego transferidos a las arcas del Banco Central de Venezuela.