El presidente de Fedecámaras, Felipe Capozzolo, afirmó que los terremotos registrados en La Guaira tendrán un impacto limitado en la economía venezolana y no deberían alterar la proyección de crecimiento del PIB en 2026, al sostener que el motor petrolero no sufrió daños.
Capozzolo descarta un frenazo del PIB por los sismos
“Realmente es una tragedia, pero nuestras prospecciones de crecimiento teóricamente no se ven afectadas por el evento que acaba de ocurrir”, señala Capozzolo en entrevista.
El dirigente gremial añade que la medición del crecimiento en Venezuela sigue muy concentrada en la actividad petrolera. “Estamos afectados humanamente, anímicamente. Pero en la economía mediante la cual están midiendo el crecimiento en Venezuela es demasiado marcada a la dependencia petrolera y el petróleo no se produce en La Guaira, ni en Caracas”, apuntó.
En buena parte de la era de Nicolás Maduro, entre 2013 y 2020, el PIB de Venezuela perdió entre 75% y 80% de su tamaño. Ese retroceso ha sido definido por economistas como el peor del mundo en una economía sin guerra ni un gran desastre natural.
Desde 2021, la economía venezolana ha ensayado una recuperación, con crecimiento del producto interno bruto impulsado por el aumento de la producción petrolera. Para este 2026, Capozzolo menciona promesas de nuevas inversiones en esa industria, y para 2027 espera los primeros resultados firmes de esos proyectos.
El FMI prevé 4% de crecimiento y hasta 7% en 2027
Para Venezuela hay una proyección de un firme crecimiento económico este año. El FMI da una cifra más conservadora y cree que el país crecerá 4% y subir hasta 7% en 2027, recuerda Capozzolo.
Otros centros de análisis, economistas y el gobierno de Delcy Rodríguez consideran que la expansión podría ser bastante mayor.
“Cuando te pones a ver cómo lo miden y por qué lo dicen, te encuentras con que seguimos siendo una economía petrolera. Ellos lo que están calculando es nuestra capacidad de producir petróleo esencialmente”, dice al recordar que prácticamente 80% del PIB total es de origen petrolero.
“Cuando contrastas, si eso solamente está medido a partir de la capacidad del incremento de producción petrolera, por los precios que están actualmente en el mercado, te encuentras con que la situación de Vargas es totalmente ajena a ese indicador de cálculo”, agrega.
- El PIB de Venezuela perdió entre 75% y 80% de su tamaño.
- La economía venezolana ha venido ensayando una recuperación, con crecimiento del PIB impulsado por el aumento de la producción petrolera.
- Hay promesas de nuevas inversiones en la industria petrolera.
- Se esperan los primeros resultados firmes de esos proyectos.
La reconstrucción exigirá recursos y coordinación logística
Las empresas afiliadas al gremio se han movilizado en todo el país, organizando centros de recaudación y acopio de los propios productos que ellas producen para enviarlos a La Guaira y otras zonas afectadas.
Capozzolo sostiene que la tragedia es humana y de infraestructura, sobre todo en La Guaira y en las zonas afectadas de Caracas. A su juicio, ninguna predicción de crecimiento de Venezuela incluirá esos efectos, porque la reconstrucción exigirá generar producto interno bruto.
El empresario afirma que las instalaciones de la industria petrolera no están afectadas, tampoco los estados productores de alimentos y donde está afincada la agroindustria nacional, como Guárico, Portuguesa, Trujillo, Mérida y Barinas.
También asegura que la agricultura no está comprometida y que, por tanto, la agroindustria tampoco lo está. Sobre el puerto de La Guaira, señala que es el segundo del país y el puerto comercial donde entran las mercancías, aunque la comida y los insumos para la agroindustria entran por Puerto Cabello.
El aeropuerto de Maiquetía está cerrado, pero operan otros como el de Valencia y el militar de la base aérea Libertador, en Maracay. Tampoco están comprometidas, dice, las autopistas y carreteras, como la regional del centro o la autopista entre Portuguesa y Carabobo.
“Pero hay compromiso, porque las fábricas el lunes van a trabajar igualito. Las fábricas que están en Valencia, en Maracay, las agroindustrias que están en Portuguesa, en Acarigua”, afirma.
La Cámara de la Construcción se ha coordinado con el ministerio de Vivienda y Hábitat para movilizar maquinaria pesada en las operaciones de rescate. Capozzolo insiste en que el mayor efecto económico es anímico y que el golpe sobre el PIB no se ve comprometido por los daños focalizados.
“Por eso está aceptando ayuda humanitaria de todos lados porque esto nos sobrepasó”, dice sobre el gobierno, al que también atribuye la necesidad de gastar para resolver problemas y la posibilidad de ver mermadas sus capacidades.
En las primeras reuniones vía remota entre empresarios, hicieron evaluaciones y todavía no se ha hablado de daños importantes. “Es que no los hay”, asegura, antes de señalar que los reportes más fuertes están focalizados en edificios de Tucacas, otro en Maracay y en los que se derrumbaron en Caracas.
