Economía

El dólar pone a prueba a América Latina: factores que influyen en sus monedas

Analistas de Citi señalan que la trayectoria de la Reserva Federal, la acumulación de reservas y el comportamiento de las materias primas definirán el desempeño de las monedas latinoamericanas en los…

Primer plano de una persona sosteniendo billetes de peso argentino, mostrando los detalles de la moneda.

La fortaleza del dólar vuelve a estar en el centro de las perspectivas para América Latina, aunque la región enfrenta este ciclo con una posición distinta a la de episodios anteriores. Según el análisis de Citi, los factores que definirán el comportamiento de las divisas latinoamericanas en los próximos meses van desde la política monetaria de Estados Unidos hasta las decisiones de los bancos centrales y la evolución de las materias primas.

Factores de la Reserva Federal y el carry trade

Los analistas Iván Riveros y Laura Bobbio sostienen que el contexto actual todavía favorece cierta resistencia de los mercados emergentes de alto rendimiento frente al avance del dólar. Citi indica que este marco macroeconómico sigue sugiriendo resiliencia en la valoración de las tasas reales entre esos mercados, atribuyéndola a políticas monetarias menos expansivas y a un mayor nivel de reservas internacionales. La postura menos acomodaticia de los bancos centrales emergentes y el fortalecimiento de sus reservas internacionales ofrecen un margen de maniobra mayor ante un posible fortalecimiento más amplio del dólar, lo que puede reducir la volatilidad cambiaria. Asimismo, la trayectoria de la Reserva Federal sigue siendo el principal catalizador; su tono más agresivo reforzó la narrativa favorable al dólar y modificó el comportamiento de algunos inversionistas, como se observó en el peso mexicano tras la última reunión del FOMC, vinculada al desmonte de estrategias de carry trade.

Situación por país

En México, el peso perdió terreno después de la última reunión del Comité Federal de Mercado Abierto, un movimiento que Citi asocia al desarme de posiciones de carry trade. Los analistas señalan que el cambio hacia una orientación más agresiva de la Fed ha desencadenado un desmonte más amplio de esas posiciones, mientras los inversionistas apalancados mantienen posiciones largas en pesos y las cuentas institucionales adoptan una postura más defensiva. Además, la prima de riesgo de los bonos mexicanos ha seguido disminuyendo gracias a la normalización de los precios de la energía y a una inflación que volvió a sorprender a la baja en la primera mitad de junio, lo que permitió revisar a la baja las proyecciones de rendimiento de los Mbonos, apoyadas en el escenario base de Citi que contempla recortes de tasas por parte de la Fed durante este año. El informe añade que el riesgo inmediato para el peso no proviene de la política monetaria sino de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuyo resultado podría influir en las decisiones de inversión.

En Argentina, el Banco Central superó durante junio su objetivo inicial de acumulación de reservas, alcanzando reservas brutas superiores a los US$47.600 millones después de compras cercanas a US$10.700 millones en lo corrido del año. Citi atribuye buena parte de esos ingresos al petróleo, el gas, la minería y las emisiones corporativas, más que al sector agropecuario. La estrategia implica aceptar una depreciación gradual del peso mientras continúa el fortalecimiento del balance de la autoridad monetaria. Los analistas consideran que la persistencia de la acumulación de dólares por parte del BCRA, incluso a costa de una depreciación más estructural del peso argentino, refuerza la visión de que la suficiencia de reservas sigue siendo un objetivo central de política. El descenso de la inflación en mayo también respaldó a los activos locales, aunque el banco estima que la prioridad seguirá siendo la acumulación de reservas antes que acelerar el proceso de desinflación.

Para Brasil, Citi mantiene una visión neutral del real, considerando que el atractivo de las tasas de interés y la cautela del Banco Central se han visto compensados por la incertidumbre fiscal, las discusiones sobre el impuesto a las transacciones financieras y la proximidad de las elecciones presidenciales, lo que ha llevado a una evolución de la moneda en línea con sus pares regionales. En cuanto al peso chileno, se espera que continúe respondiendo principalmente al comportamiento del cobre y del dólar. El peso colombiano ha mostrado un mejor desempeño gracias a flujos de inversionistas vinculados al proceso electoral que terminó el fin de semana. Respecto al sol peruano, la incertidumbre política tuvo un impacto limitado y se prevé que la estacionalidad de los flujos podría favorecer al peso uruguayo hacia el cierre del mes.

Conclusión

Más allá de las diferencias entre países, el informe sitúa la evolución de la Reserva Federal, los diferenciales de tasas, el comportamiento de los flujos financieros, las materias primas y las decisiones de política económica como las variables que seguirán condicionando el comportamiento del dólar y de las monedas latinoamericanas en los próximos meses.

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