El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) oficializó este viernes la reapertura de su oficina en Caracas. La medida representa el restablecimiento de la presencia física de la entidad en territorio venezolano, tras haber cesado sus actividades en 2019 debido a una ruptura institucional con el Ejecutivo nacional.
Un hito en la relación institucional
La reactivación de la sede es descrita por el organismo como un paso fundamental para fortalecer su capacidad operativa en el país. Este acercamiento se consolidó en junio pasado, cuando el Grupo BID aceptó el nombramiento de Calixto Ortega como gobernador ante la entidad, permitiendo el reinicio formal de las relaciones.
El historial de financiamiento del banco en Venezuela se vio interrumpido en mayo de 2018, momento en el que se suspendieron los préstamos debido a la acumulación de pagos atrasados por un valor de 88,3 millones de dólares. Actualmente, el país enfrenta el desafío de reembolsar o reestructurar su deuda pendiente para habilitar el acceso a nuevas líneas de crédito.
Enfoque en el sector privado
Durante su participación en el Consejo Nacional de Economía, el gerente general de BID Invest, James Scriven, subrayó el interés de la institución por acompañar al sector privado local. El ejecutivo destacó que el objetivo principal es impulsar inversiones que generen un impacto positivo en el desarrollo económico nacional.
Scriven explicó que el Grupo BID opera a través de tres pilares: el Banco Interamericano de Desarrollo, que gestiona la relación con los gobiernos; BID Invest, dedicado al sector privado; y BID Lab, enfocado en la innovación y el emprendimiento. La presencia de la delegación en Caracas busca, además, evaluar de cerca las necesidades actuales de la economía venezolana y establecer espacios de diálogo con diversos actores del sector productivo.




