La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Gobierno de los Estados Unidos amplió este jueves las operaciones autorizadas para Venezuela. Mediante la modificación de ocho licencias generales, la administración estadounidense flexibilizó las restricciones vigentes sobre los sectores petrolero, minero y de telecomunicaciones, permitiendo a empresas locales y extranjeras participar en actividades previamente bajo estricta supervisión.
Nuevas condiciones para el sector petrolero y petroquímico
En el ámbito de los hidrocarburos, la OFAC levantó las restricciones para actividades de extracción, exportación, comercialización, almacenamiento y transporte de crudo y productos petroquímicos venezolanos destinados al mercado estadounidense. Esta medida aplica para empresas mixtas constituidas entre entidades de Estados Unidos y la estatal Pdvsa, o en aquellas compañías donde la corporación venezolana posea al menos el 50% de las acciones.
La flexibilización también autoriza el suministro de diluyentes de origen estadounidense hacia Venezuela. No obstante, la licencia establece como condición obligatoria que cualquier contrato firmado con el Estado venezolano o con Pdvsa estipule que la resolución de disputas legales se lleve a cabo en los tribunales de Estados Unidos, el Reino Unido, Francia o Singapur.
Asimismo, se mantienen vigentes los permisos para corporaciones internacionales que operan en proyectos de gas y crudo en el país. Esto incluye la autorización para proveer bienes, tecnología, software o servicios destinados a la exploración, producción y distribución eléctrica en el territorio nacional.
Apertura en minería de oro y servicios de telecomunicaciones
El paquete de reformas incorpora las licencias 51C y 54B, las cuales permiten transacciones de comercialización, transporte, procesamiento y suministro de bienes y servicios para la actividad minera en Venezuela, con especial énfasis en la explotación de oro. Con esto, las firmas estadounidenses recuperan la capacidad de proveer soporte tecnológico y operativo a este sector.
Por otra parte, la licencia 61C autoriza la exportación de bienes, software y servicios para la instalación, mantenimiento, reparación y actualización de la infraestructura de telecomunicaciones en el país.
Esta serie de medidas representa un ajuste estratégico en la política de sanciones de Washington, facilitando el flujo de bienes y servicios tecnológicos esenciales para el sostenimiento de servicios básicos y actividades industriales clave en Venezuela.
