El sol peruano se ubicó entre las monedas emergentes con mejor desempeño de junio, apoyado por el resultado de la segunda vuelta presidencial y por…
El sol peruano se ubicó entre las monedas emergentes con mejor desempeño de junio, apoyado por el resultado de la segunda vuelta presidencial y por factores macroeconómicos que, según Bank of America, siguen favoreciendo a la divisa local. Este martes, el dólar retrocedía alrededor de 0,34% hasta S/3,37 y acumulaba una caída de 2,75% desde el balotaje del 7 de junio.
La moneda peruana gana terreno en la región
El avance del sol lo convirtió en la tercera divisa emergente que más se aprecia en el mes y en la segunda de América Latina, solo por detrás del peso colombiano. Ese comportamiento coincide con la postura de Bank of America, que mantuvo su visión favorable sobre el sol frente al peso chileno y al peso mexicano.
La entidad considera que el resultado electoral reduce uno de los principales focos de incertidumbre para los mercados. Los estrategas Ezequiel Aguirre y Alexander Muller afirmaron que una segunda vuelta con un desenlace favorable para los inversionistas sigue siendo el escenario más probable y que el resultado del balotaje “probablemente entregue un resultado amigable para el mercado”.
Con el 99,05% de las actas contabilizadas, Keiko Fujimori obtenía el 50,092% de los votos frente al 49,908% de Roberto Sánchez, una diferencia de poco más de 33.000 sufragios. Para los analistas, ese resultado refuerza la percepción de estabilidad económica que los inversionistas han incorporado en los activos peruanos durante las últimas semanas.
Los factores que respaldan al sol
Más allá del componente político, Bank of America señala varios elementos que ayudan a explicar la fortaleza reciente de la moneda. Uno de ellos es el desempeño de los términos de intercambio, favorecidos por los elevados precios de los metales que exporta Perú.
Aguirre y Muller destacaron que el país “se está beneficiando de un poderoso choque positivo en los términos de intercambio que ha fortalecido significativamente la balanza comercial”. Ese impulso fortalece el ingreso de divisas y mejora la posición externa de la economía, dos variables que suelen influir de forma directa en el comportamiento cambiario.
El banco también considera que el atractivo relativo del sol es mayor que el de los bonos soberanos locales. Según su análisis, desde el inicio del conflicto entre Irán e Israel a finales de febrero, la moneda peruana mostró un desempeño más débil que otras divisas de la región, mientras que los bonos soberanos registraron una evolución más favorable frente a sus pares latinoamericanos.
Para la entidad, esa diferencia hace que el potencial asociado al escenario electoral luzca ahora más atractivo en el mercado cambiario.
Otro elemento incluido en el análisis es el nivel de las tasas implícitas de la moneda. Bank of America indica que los rendimientos implícitos del sol a tres meses se ubican alrededor de 125 puntos básicos por encima de la tasa de referencia, lo que aumenta el atractivo de mantener posiciones en la divisa peruana.
La inflación también forma parte de la tesis. Los estrategas sostienen que “la inflación permanece por encima de la meta, limitando el margen para recortes de tasas en el corto plazo”. Esa condición reduce la probabilidad de una relajación monetaria rápida y ayuda a sostener el diferencial de tasas que favorece a la moneda local.
Menor riesgo de salida de capitales
El informe dedica una parte importante de su lectura a las implicaciones del resultado político. Bank of America sostiene que una eventual administración de Fujimori ofrecería una visión económica más predecible para el mercado, en función de los antecedentes del fujimorismo en materia económica y de propuestas orientadas a impulsar la inversión minera, mantener la disciplina macroeconómica y avanzar en reformas del Estado.
La entidad también enmarca la elección peruana dentro de una secuencia de victorias de candidatos conservadores en América Latina desde 2025. Si Fujimori resultara ganadora, Perú se convertiría en el séptimo país de la región en seguir esa tendencia, de acuerdo con el análisis.
Otro aspecto que el banco considera relevante es la reducción del riesgo de fuga de capitales. El informe recuerda que en 2021, año en que Pedro Castillo llegó a la presidencia, salieron de Perú US$17.200 millones de capitales de corto plazo, equivalentes al 7,5% del producto interno bruto.
Ese antecedente cobra importancia porque Roberto Sánchez se presenta como continuador político de Castillo. Bajo esa lectura, una eventual victoria de Sánchez habría reactivado los temores sobre nuevas salidas de capital, mientras que el resultado actual reduce esa preocupación entre los participantes del mercado.
Pese a la mejora en la percepción sobre el sol, Bank of America mantiene identificados algunos riesgos, entre ellos una caída de los precios del cobre o del oro, así como eventuales cambios en el panorama político. La evolución de esas variables será determinante para evaluar si la moneda peruana puede sostener el desempeño que la ha colocado entre las más fuertes de los mercados emergentes durante junio.