Comerciantes de Carora alertan por impuestos y servicios
Gremios de Carora denuncian que la presión fiscal y las fallas de servicios públicos ponen en riesgo negocios, empleos y la actividad del casco central.
Representantes del sector comercial y productivo de Carora, en el municipio Torres del estado Lara, advierten que la combinación de una carga tributaria elevada y las fallas prolongadas en los servicios básicos mantiene a la economía local en una situación de fragilidad.
La presión fiscal golpea al comercio del casco central
Comerciantes, emprendedores y actores productivos sostienen que sostener la actividad económica en el casco central de Carora se ha convertido en una tarea cada vez más difícil. Señalan que las tarifas de impuestos, tasas y patentes no guardan relación con la realidad recesiva del mercado.
Según estos planteamientos, esa presión reduce los márgenes de ganancia y complica el cumplimiento de las obligaciones formales sin caer en quiebra técnica.
Alfredo Rodríguez, comerciante afiliado a la Asociación de Comerciantes e Industriales de Torres (ACIT), afirmó que su negocio familiar en la zona centro cumple este año más de 50 años de trayectoria, con generación de empleos formales y atención al público. Sin embargo, dijo que hoy enfrenta una presión fiscal única, además de patentes elevadas y licencias que deben pagarse pese a la caída de las ventas.
«Como licoreros en la zona centro enfrentamos una presión fiscal única, sumada a patentes elevadas y licencias que debemos sufragar a pesar de que las ventas han caído drásticamente. Nuestro establecimiento cumple este año más de 50 años sirviéndole a la colectividad, generando empleo y buena atención; sin embargo, mantener las puertas abiertas dejó de ser una actividad rentable y hoy se ha convertido en un acto de resistencia absoluta frente a una voracidad fiscal que no perdona», advirtió Rodríguez.
Fallas eléctricas, agua y conectividad agravan la crisis
A la carga impositiva se suman las deficiencias en los servicios públicos que afectan a los establecimientos del centro de Carora. Los comerciantes mencionan fluctuaciones y fallas constantes en el servicio eléctrico, además de inestabilidad en el suministro de agua potable y limitaciones en la conectividad.
Para poder operar durante la jornada, algunos negocios han debido hacer inversiones extraordinarias, como comprar plantas eléctricas y combustible. Los gremios advierten que estas condiciones también frenan la inversión privada y deterioran el poder adquisitivo de los caroreños.
Ante este panorama, exigen una revisión inmediata del esquema tributario y planes de rescate para los servicios básicos. De no haber correcciones a corto plazo, alertan sobre una mayor contracción económica, más desempleo y el cierre definitivo de establecimientos emblemáticos de la ciudad.