La brecha entre la tasa oficial y la paralela del dólar en Venezuela se redujo en las últimas semanas desde niveles cercanos al 40% hasta ubicarse por debajo del 20%, en medio de una mayor intervención del BCV y de un ajuste más rápido de la tasa oficial.
Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 893,12 Bs y la tasa oficial del BCV en 736,93 Bs, según Precio Dólar Paralelo.
Más dólares y una tasa oficial que se mueve con mayor rapidez
El menor diferencial coincide con un aumento de la oferta de divisas en el mercado oficial. El economista Manuel Sutherland afirmó que ese ha sido el factor principal y estimó que en el primer semestre del año se habrían vendido cerca de US$7.000 millones.
Según dijo, el Banco Central ha permitido que la tasa oficial avance con mayor rapidez, mientras que Jesús Palacios calculó que las intervenciones del BCV pasaron de alrededor de US$500 millones mensuales al inicio del año a cerca de US$1.700 millones.
La reducción de la brecha también se produjo en un contexto de menor actividad económica y de una demanda temporalmente más débil, aunque Palacios advirtió que las presiones reaparecieron cuando volvió a aumentar la liquidez en bolívares tras algunos pagos de PDVSA.
Qué puede pasar si las dos tasas convergen
Los economistas consultados sostienen que una menor distancia entre ambas referencias podría reducir distorsiones en precios, importaciones y planificación empresarial. Sutherland considera que una convergencia ordenada podría mejorar la previsibilidad, aunque advierte que si el ajuste ocurre por nuevas depreciaciones de la tasa oficial, el impacto podría trasladarse a los precios.
Palacios coincidió en que una brecha menor sería positiva si viene acompañada de un mercado cambiario con menos restricciones y una mayor participación del sector privado. Sin embargo, fue cauteloso sobre la posibilidad de que ese proceso se sostenga sin un ajuste más consistente de la tasa oficial.
Ambos economistas coinciden en que la reducción de la brecha no resuelve por sí sola los desequilibrios de fondo. Sutherland habló de problemas estructurales vinculados con la política monetaria, el encaje legal y el esquema cambiario, mientras Palacios puso el foco en el frente fiscal y en la presión del gasto público sobre la liquidez.
El escenario de fondo también está marcado por la aceleración de la inflación mensual a 13,8% en junio, frente al 6,3% de mayo, en un país que además afronta las consecuencias económicas de los terremotos ocurridos el 24 de junio.
El reporte original de Bloomberg Línea plantea que el alivio para empresas y consumidores dependerá de si la convergencia logra sostenerse sin reactivar las presiones inflacionarias.
