La economista y directora de la consultora Síntesis Financiera, Tamara Herrera, estimó que el Banco Central de Venezuela proyecta colocar unos 1.800 millones de dólares mensuales en el sistema cambiario hasta el cierre de 2026. Esta medida busca contener la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo, un esfuerzo que la experta califica como de «alto costo» para el país.
Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 890,79 Bs y la tasa oficial del BCV en 761,22 Bs, según Precio Dólar Paralelo.
El elevado costo de estabilizar el mercado cambiario
Herrera explicó que la reducción de la brecha cambiaria se ha logrado mediante una intensa devaluación del tipo de cambio oficial y un incremento notable en la oferta de divisas por parte del ente emisor. Aunque valora positivamente que se achique esta diferencia para evitar una «inflación inducida en dólares» que descapitaliza a los comercios, advierte sobre los recursos comprometidos.
«Se logró reducir la brecha con un alto costo en intervención; estamos hablando de intervenciones de 2,2 millardos de dólares por mes y en lo que va de año van 9,2 millardos», detalló la economista. Esta devaluación más acelerada ya impactó los precios en junio y, según Síntesis Financiera, podría impulsar la inflación de julio a un rango de entre 18% y 20%, cifras que aún no han sido publicadas por el Banco Central de Venezuela.
A pesar del costo, la analista destacó como un hecho positivo el incremento de la oferta particular de divisas en el mercado oficial. Este proceso, aunque lento, demuestra que el volumen de venta de divisas en manos privadas dentro del sistema bancario ha crecido gracias a que el precio de venta oficial es ahora más competitivo, evitando que los usuarios recurran a mercados informales.
Límites en la producción petrolera y oferta de divisas
La sostenibilidad de esta estrategia cambiaria depende directamente de los ingresos petroleros, la principal fuente de divisas de Venezuela. Al respecto, Herrera señaló que las exportaciones de crudo parecen haber alcanzado un techo debido a que ya se agotaron los inventarios acumulados por el bloqueo naval estadounidense.
A partir de ahora, el flujo de divisas dependerá exclusivamente de la producción real del país. «El volumen exportado depende de una producción que está en 1.200.000 barriles diarios más o menos. Está, de hecho, estancada en ese nivel», apuntó. De esta cifra, entre 200.000 y 300.000 barriles diarios deben reservarse para el consumo interno de combustibles, dejando un volumen exportable de entre 950.000 y un millón de barriles por día para el resto del año.
Ante este escenario, Herrera enfatizó la necesidad de abordar reformas estructurales profundas en el país, mediante el diseño y divulgación de un programa económico claro que permita moderar la fuerte demanda de divisas a largo plazo.
