La plataforma prohibirá exigir varias labores de aseo a los huéspedes desde reservas hechas a partir del 20 de noviembre. La medida reaviva el choque entre usuarios y anfitriones.
Airbnb empezó a limitar las tareas que los anfitriones pueden imponer a los huéspedes antes del pago final, en respuesta a una molestia acumulada entre clientes que, además de pagar gastos de limpieza, recibían listas de labores por cumplir al salir.
Qué cambia desde el 20 de noviembre
En una actualización de su política de uso, la empresa prohibió que los anfitriones obliguen a los huéspedes a quitar las sábanas, lavar y guardar los platos, poner una lavadora o sacar la basura de la propiedad. La nueva guía aplicará a las reservas realizadas a partir del 20 de noviembre.
La medida busca responder a años de quejas por instrucciones de salida demasiado exigentes y por multas elevadas cuando los visitantes no botaban la basura.
Rechazo entre algunos anfitriones
No todos dentro de la plataforma ven con buenos ojos el ajuste. En los foros comunitarios, algunos anfitriones sostienen que ciertas tareas básicas son necesarias para mantener condiciones sanitarias y proteger sus propiedades.
Uno de ellos expresó que el cambio empuja a Airbnb hacia un modelo parecido al de un hotel, algo que, a su juicio, le quita atractivo al servicio. También advirtió que podría retirar su anuncio después de 12 años si esas restricciones se mantienen.
Excepciones y presión por transparencia
Airbnb señaló algunas excepciones: los anfitriones todavía podrán pedir a los huéspedes que ahorren agua durante sequías o que usen recipientes a prueba de osos en zonas donde la fauna represente un riesgo.
El ajuste se suma a otras medidas adoptadas por la compañía para responder a las críticas por costos poco claros. En 2024, recibió escrutinio por los cargos de limpieza añadidos por anfitriones después de reservar; en 2023, dijo que más de 260.000 anfitriones habían reducido o eliminado esas tarifas. En mayo de 2025, además, empezó a mostrar por defecto el precio total en los resultados de búsqueda a nivel mundial, con cargos incluidos pero sin impuestos, según anunció en su sitio corporativo.
La empresa queda así en medio de una tensión conocida: dar más control a quienes alquilan el espacio sin alejar a viajeros que quieren pagar por hospedaje, no por una lista de quehaceres domésticos.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.