La brecha entre el dólar oficial y el paralelo cayó a uno de sus niveles más bajos del año al cierre de septiembre, pero ese alivio no se tradujo en una recuperación del bolívar. En los primeros días de octubre, la distancia volvió a ampliarse mientras el tipo de cambio oficial siguió subiendo.

Al momento de esta publicación, el dólar paralelo se cotizaba en 1.032,30 Bs y la tasa oficial del BCV en 875,65 Bs, según Precio Dólar Paralelo.

El movimiento ocurrió en un mercado con menor oferta de divisas. Ecoanalítica estimó que en septiembre el Gobierno liquidó cerca de 1.400 millones de dólares, 37% menos que en julio.

La oferta de dólares siguió concentrada en la intervención oficial

Durante la Asamblea Anual de Fedecámaras, Delcy Rodríguez destacó la reducción de la brecha y la atribuyó a las medidas de su Gobierno para aumentar la oferta de divisas y estabilizar el mercado.

Según cifras publicadas por Banca y Negocios, el Banco Central de Venezuela colocó 7.738 millones de dólares en el mercado cambiario durante el primer semestre de 2026, frente a 4.496 millones de dólares en el mismo período de 2025, un incremento de 72,11%.

Hasta el 4 de septiembre, el sistema cambiario había movilizado 12.531,84 millones de dólares, de los cuales 11.093,15 millones correspondieron a la intervención del instituto emisor, es decir, 88,5% del total.

Menor brecha no detiene la presión cambiaria sobre el dólar

Ese volumen muestra la dependencia del mercado de la oferta oficial, pero también deja abierta la duda sobre cuánto puede sostenerse esa política cuando las liquidaciones bajan.

La brecha más estrecha no elimina las presiones

Alejandro Grisanti, director de Ecoanalítica, calculó que el mercado necesita alrededor de 1.500 millones de dólares mensuales para cubrir la demanda asociada a las importaciones no petroleras. Con ese parámetro, la oferta de septiembre habría cubierto 93% de ese requerimiento, sin contar remesas de utilidades, servicios ni las compras de dólares como protección ante la depreciación del bolívar.

Para las empresas, menos divisas disponibles encarecen la reposición de inventarios y complican la planificación de compras e inversiones. Aunque la brecha cambiaria se reduzca, la dependencia del Banco Central de Venezuela mantiene la incertidumbre sobre el acceso a dólares.

El economista Manuel Sutherland sostiene que una de las razones de la reducción de la brecha es que el ente emisor ha permitido que el tipo de cambio oficial suba de forma gradual. A su juicio, ese movimiento achica la distancia con el paralelo, pero no significa una recuperación del bolívar.

Sutherland también vinculó el comportamiento de la brecha con las restricciones al crédito, que a su juicio frenan la expansión de las empresas y reducen el consumo, lo que puede moderar la demanda de divisas.

La convergencia entre ambas cotizaciones, sin una corrección de fondo del esquema cambiario, sigue expuesta a cambios en la disponibilidad de dólares y no garantiza estabilidad para precios, inventarios ni inversión.