Los Golden State Warriors reconocieron que la frustración por las lesiones y el calendario contribuyó a una actitud victimista durante la temporada pasada, según informó el periodista Anthony Slater. La organización plantea cambiar ese enfoque para la nueva campaña de la NBA.
El equipo quiere dejar de culpar a los contratiempos
La plantilla y la gerencia concluyeron que concentrarse en factores externos restaba atención a la ejecución en los partidos. Entre los obstáculos mencionados estuvieron los encuentros consecutivos, las lesiones y una agenda de viajes exigente en la Conferencia Oeste.
La respuesta anunciada por los Warriors es adoptar una política de «cero excusas». El cuerpo técnico y los veteranos esperan que cada jugador cumpla su función con independencia de quién esté disponible o de las condiciones físicas del grupo.
La responsabilidad recaerá en toda la rotación
El planteamiento también busca que los suplentes respondan cuando falte un jugador clave. La consigna para la temporada es elevar la ejecución colectiva, mantener la concentración defensiva y sostener el trabajo del equipo durante las giras y los tramos exigentes del calendario.





