La segunda parte del partido de la segunda división española de fútbol entre el Rayo Vallecano y el Albacete, suspendido el pasado 15 de diciembre por «cánticos e insultos reiterados» contra el jugador ucraniano del Albacete Roman Zozulya, al que se le llamó «nazi», se disputará a puerta cerrada, resolvió este viernes 27 de diciembre el Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol (Rfef).
Además de la finalización del encuentro sin aficionados en las gradas, el Comité de Competición impuso al Rayo Vallecano una multa de «18.000 euros» y acordó «la clausura parcial del estadio» de Vallecas (barrio del sur de Madrid) «por un periodo de dos partidos (…) Dicha clausura afectará al sector y grada/s donde se produjeron los hechos que han dado lugar al presente expediente», escribió el comité en su resolución.
El 15 de diciembre, una parte de los aficionados del Rayo Vallecano gritó «Zozulya es un nazi», entre otros insultos, durante la primera parte del duelo, por lo que el árbitro José Luis López Toca decidió interrumpir el partido durante unos minutos.
Entonces se difundió un mensaje sonoro en el estadio para pedir que cesaran estos insultos.