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Andrés Sciapichetti/ Especial Prensa Latina La presidencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) fue en las últimas cuatro décadas uno de los espacios de poder más importantes de este país. Afuera de la figura del Presidente de la Nación, el lugar que ocupó Julio Grondona era más importante que el de muchos ministros nacionales.
Luego del fallecimiento del veterano dirigente, y de la etapa de transición a cargo de Luis Segura, se plantea una verdadera carrera por llegar al gobierno de la AFA.
En primer lugar aparece el propio Segura, que asumió casi obligado por las circunstancias, ya que era el vicepresidente de Grondona, y siguiendo los pasos orgánicos quedó al frente de la entidad. En aquel momento se lo veía incómodo en el cargo, pero ahora parece haber tomado el gusto a su función y busca ser reelecto. Es público y notorio que no tiene la cintura ni la versatilidad del viejo patriarca, aunque es claro que nadie esperaba un sucesor de la talla de Grondona.
Pero la figura que llega para cambiar completamente este tablero electoral es la de Marcelo Tinelli, actual vicepresidente de San Lorenzo, y sobre todo, figura del mundo mediático y empresarial. El contraste mano a mano no resiste análisis. Para empezar, Segura podría pararse en cualquier esquina o tomar un transporte público, y buena parte de los pasajeros podrían no reconocerlo. En el caso de Tinelli, la misma situación generaría un gran alboroto.
Al analizar su gestión en San Lorenzo, debemos destacar el éxito deportivo (ganó por primera vez la Copa Libertadores) y estabilizó a una institución que estaba en crisis financiera. Tinelli es mucho más que el simple vicepresidente de Matías Lammens, esto nadie lo duda. Con un perfil de conquistador, Tinelli se traza un objetivo y no ceja hasta hacerlo suyo. En esto hablamos de lo empresarial y también de lo personal. Además cuenta con un espacio propio de exposición y una habilidad para mandar mensajes televisivos, directos o indirectos.
No es el fin de este espacio analizar la calidad de su programa (a mi entender forma parte de esos productos tendientes a idiotizar al telespectador). La pregunta que uno se hace es: ¿Cómo administraría su tiempo el conductor televisivo en el caso de llegar a la presidencia de AFA? Esa institución disfrutó de una gestión a la que Grondona transformó en «la razón de su vida» dedicándole la mayor parte del tiempo. Es claro que Tinelli tiene actualmente una agenda con muchas otras ocupaciones, y es difícil pensar que pueda manejar todo, sin dejar nada de lado.
Otro aspecto central de ese hipotético escenario es vislumbrar si la condición del importante empresario privado y hombre de los medios incidiría en la realidad de AFA. Hablamos concretamente de Fútbol para Todos (la transmisión por televisión de manera abierta y gratuita de todos los partidos). ¿Seguiría existiendo tal como está? ¿Se mantendría pero con cambios? Este punto dependerá esencialmente de quien asuma la Presidencia de La Nación, pero al parecer, los principales candidatos (Scioli, Macri y Massa) verían con buenos ojos la presidencia de Tinelli en AFA. Al día de hoy no hay muchas más opciones. Solo aparece el anuncio de postularse por parte de Armando Pérez, principal dirigente de Belgrano de Córdoba.
Otro hombre que desde la gestión privada (titular de una empresa de cosméticos) llegó al fútbol para ser gerente del club cordobés. Este es recién el comienzo de la contienda. Solo se han distribuido las cartas, pero esta partida promete varios capítulos más.