La final de la competencia de 200 metros en estilo mariposa en las Olimpiadas de Río 2016, el martes 9 de agosto, era para Michael Phelps el momento de cobrar una esperada revancha. Pero también la oportunidad de igualar un récord olímpico instaurado en la Grecia antigua y que ha seguido vigente hasta nuestra época. Una marca de 2.168 años de antigüedad, así lo reseñó BBC Mundo a través de su portal WEB.
Phelps iba a enfrentarse al sudafricano Chad Le Clos, que en las Olimpiadas de Londres 2012 lo había vencido en la misma prueba por una brazada.
La leyenda de Michael Phelps no para de crecer: ya tiene 25 medallas olímpicas y contando minutos antes de la carrera, la tensión en la piscina era palpable.
Los gritos de los espectadores impedían dar la señal de salida. Los organizadores les pidieron a través de los megáfonos que guardaran silencio.
