“Fueron unos Juegos maravillosos, en la ciudad maravillosa”: 16 días de competición y 306 títulos después, el presidente del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, entre carnaval, mucho color y samba, cerró este domingo oficialmente los Juegos de Rio-2016, los primeros en Sudamérica.
Dirigiéndose directamente a los 200 millones de brasileños, Bach destacó el “legado único” que dejan los Juegos “para las generaciones venideras. La historia hablará de un Rio de Janeiro antes y un Rio de Janeiro mucho mejor después de los Juegos Olímpicos”.
Antes, el alcalde de Rio, Eduardo Paes, entregó a su homóloga de Tokio, Yuriko Koike, la bandera olímpica como gesto simbólico del inicio de la cuenta atrás para los Juegos de 2020.
Tras proyectarse un video de la próxima sede olímpica, el primer ministro japonés, Shinzo Abe, salió de un tubo como los que aparecen en el conocido videojuego “Super Mario Bros” en medio del Maracaná.
