El astro de los Cavaliers de Cleveland, LeBron James, se expresó este miércoles 31 de mayo, luego de que una persona desconocida escribiera un insulto racista en el portón de una casa del basquetbolista, en Los Angeles, en la víspera del comienzo de la final de la NBA.
La policía abrió una investigación sobre alguien que escribió con aerosol una palabra denigrante hacia los negros el miércoles por la mañana, en el portón de entrada de la mansión de James en el barrio de Brentwood, dijo la vocera de la policía de Los Ángeles, Patricia Sandoval.
En Oakland, donde los Cavaliers se preparan para enfrentar a los Warriors de Golden State en la final a partir del jueves, James consideró que, al menos, el acto vandálico “arroja luz” sobre un problema persistente y abre la oportunidad de “continuar con una conversación” sobre el problema del racismo.
“Mi familia está segura, y eso es lo más importante”, destacó el astro. “Pero esto no hace sino mostrar que el racismo será siempre parte del mundo y de Estados Unidos. Ustedes saben que el odio en Estados Unidos, particularmente hacia los afroestadounidenses sigue viviendo cada día. Aunque se oculte la mayor parte del tiempo, ustedes saben que la gente oculta su rostro para decir cosas de ti, y cuando te mira, sonríe frente a tu cara. Esto está vivo cada día”.