La Asociación de Tenis Femenino (WTA, por sus siglas en inglés) aplicará desde este martes una prueba genética obligatoria y única a todas las jugadoras, un requisito que será indispensable para competir en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
La política de elegibilidad cambia con un análisis del gen SRY
Esta semana, la WTA actualizó su política de elegibilidad femenina para incluir un análisis de género «basado en el sexo biológico», con el argumento de «preservar la integridad del tenis profesional femenino y mantener condiciones de competencia justas para todas las jugadoras».
La prueba buscará detectar el gen SRY, un segmento de ADN que normalmente está en el cromosoma Y y que inicia el desarrollo sexual masculino en el útero, además de indicar la presencia de testículos.
En la política, la WTA define «hombre biológico» como una persona que, independientemente de su sexo legal o identidad de género, tiene un gen SRY y, por tanto, tiene o ha tenido testículos o testículos rudimentarios; mientras que «mujer biológica» es quien no tiene ese gen y, por tanto, tiene o ha tenido ovarios o ovarios rudimentarios.
