A punto de iniciar su vigésima temporada en la NBA, el veterano alero Kevin Durant dejó clara su postura respecto a la gestión de su tiempo de juego y descartó cualquier plan de dosificar sus minutos en la cancha para evitar lesiones.

La exigencia física como premisa

En declaraciones ofrecidas durante el Media Day, el jugador de 37 años enfatizó su compromiso competitivo y defendió su presencia continua en el tabloncillo, argumentando que su rendimiento beneficia directamente al colectivo.

«Juego mejor en cancha. El equipo es mejor cuando estoy en la pista. (…) Si resolvemos los partidos en tres cuartos e incluso antes, entonces puede ser. Pero recortar mis minutos solo porque ‘estoy viejo o he jugado mucho últimamente’ no tiene sentido», expresó el atleta. Asimismo, añadió que entrena rigurosamente para disputar la totalidad de los encuentros y estar disponible cuando el equipo lo requiera.

Un rol determinante en la plantilla

Durante la campaña anterior, Durant acumuló un total de 2.840 minutos en el torneo, ubicándose como el segundo jugador con mayor cantidad de tiempo en cancha de toda la competición, superado únicamente por su compañero Amen Thompson.

A pesar de haber afrontado diversas lesiones a lo largo de su trayectoria profesional, el anotador insistió en que el resto de la plantilla también debe asumir la responsabilidad de asegurar los resultados en los momentos en que él deba ausentarse.