Aunque la última época, desde 2010, ha quedado como algo anecdótico en cuanto a resultados, el maestro alemán, casado y padre de dos hijos, ha marcado la historia de la F1 con sus 7 títulos mundiales, 91 victorias en grandes premios y un estilo agresivo al volante, a veces denostado.
Principiante superdotado (1991-1995, con Jordan y Benetton):
Tras una experiencia prometedora pero abortada con la escudería Jordan en Spa (Bélgica), el sulfuroso italiano Flavio Briatore se fija en el joven Schumacher, lo contrata de inmediato y le permite conquistar sus dos primeros títulos mundiales con unos Benetton multicolores, equipados con motores Ford y luego Renault. Es el principio de la era Schumacher en F1, marcada ya por su acusada propensión a arramplar con todo lo que se le pone por delante, sin mayores miramientos, como lo muestra el controvertido choque con su rival británico Damon Hill en el último Gran Premio de la temporada 1994, en Adelaide, con el consiguiente abandono de ambos pilotos y la primera corona mundial para el alemán.
Balance: 69 carreras, 19 victorias, 38 podios (incluyendo las victorias), 23 vueltas más rápidas, 10 poles, 2 títulos mundiales consecutivos (1994, 1995).
Campeón implacable (1996-2006, con Ferrari):
Reclutado por la Scudería, que cuenta con medios colosales de Fiat, con el francés Jean Todt como team-manager y el británico Ross Brawn como ingeniero vedette, Schumacher no puede perder. Pero necesitará un tiempo para alcanzar sus fines. En 1997, es excluido a posteriori del Mundial por un nuevo choque en el último Gran Premio, esta vez con el canadiense Jacques Villeneuve. Pero a base de trabajo, «Schumi» se convierte en 2000 en el primer piloto de Ferrari coronado campeón mundial desde 1979. Sigue una era de dominio sin sombra y una serie de victorias que aburren a muchos seguidores de la F1. Es el periodo triunfal del «Barón Rojo», campeón mundial cinco veces consecutivas, al que sigue un ligero declive (3º del Mundial 2005, 2º en 2006) que no puede soportar. «Mis baterías están a cero», dice a finales de 2006. Abandona la 1 una primera vez para dedicarse a la moto y a la equitación.
