Como consecuencia de los malos resultados Garbiñe Muguruza decidió poner fin al contrato que la unía con su entrenador Sam Sumyk, con quien trabajaba desde septiembre de 2015.
Se trata del técnico que la ayudó a llegar al número 1 de la WTA, así como conseguir las victorias en Wimbledon y Roland Garros, pero con el que no encontraba el buen camino en el último año y medio.
A sus 25 años ocupa el puesto 28 del ranking y necesita cambiar de rumbo ya que sus rivales lograron descifrar su juego sin dejarle lugar a sorprender. Desde los Internaciones de Francia, jugados en 2018, no pasa de los octavos de final en los Grand Slam, los cuales otorgan los puntos que se necesitan para mantenerse en la élite.
Muguruza agradeció el trabajo de su exentrenador con unas palabras en las redes sociales: “Unas palabras para anunciar el fin de una extraordinaria aventura. 2 Grand Slam y N1 Mundial. Más que agradecida por estos 4 años. Gracias Sam”.
