El Estadio Sánchez Pizjuán de Sevilla, en el que José Antonio Reyes vivió sus mejores momentos como futbolista, fue convertido en capilla ardiente para recibir el cuerpo de “La Perla”, quien falleció ayer en un accidente automovilístico.

Sergio Ramos, Florentino Pérez, Jesús Navas, Joaquín, Raúl e Iván Rakitic fueron algunas de las personalidades que se acercaron para rendir tributo al exdelantero sevillista.

Javi Varas, Aleix Vidal, Vitolo, Iborra, excompañeros de Reyes durante su paso por el Sevilla, también se asistieron al lugar para homenajear a su amigo.

Jesús Navas, excompañero y amigo de Reyes, aseguró que es uno de los peores momentos de su vida. “Estoy mal, muy mal. He tenido mucho contacto con él, con su familia, ha sido muy duro. Es otro golpe muy duro, he vivido tantas cosas con él que va a costar mucho asimilar esto”.

Por su parte, el capitán del Real Madrid se acordó de Antonio Puerta, excapitán del Sevilla que falleció en medio de un partido en 2011. “La pérdida de José Antonio es una gran pérdida para todos, era un gran amigo. Estas desgracias pasan en la vida, nos ha tocado otro capítulo después de lo que pasó con Antonio Puerta”, afirmó.

Uno de los momentos más emotivos fue la llegada de la delegación bética, quienes recibieron una sonora ovación cuando ingresaban al recinto. El presidente del Real Betis, Angel Haro y su capitán Joaquín encabezaron la delegación verdiblanca junto a Gordillo, Juanito y Serra Ferrer.

Joaquín, amigo personal de Reyes, se mostró muy afectado y no paró de llorar desde que entró a la capilla ardiente, los presentes intentaron aplacar un poco el dolor que estaba sintiendo sin éxito.

La plantilla del Extramadura, último club en el que jugó “La Perla”, también estuvo presente y sus capitanes colocaron la bandera de la institución sobre el féretro.

Al final de la jornada, Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (Rfef), anunció que el 10 de junio, en la Asamblea General, se le otorgará a José Antonio Reyes la Medalla de Oro y Brillantes de la Rfef como homenaje póstumo.

Sergio Ramos llegó acompañado de Raúl a la capilla ardiente.
Los excapitanes sevillistas, Javi Varas y Vicente Iborra, también estuvieron presentes en el acto.
El presidente Florentino Pérez y Emilio Butragueño encabezaron la delegación madridista.