El serbio Novak Djokovic, exnúmero 1 mundial caído al 22º lugar del ranking, consiguió este viernes un triunfo importante ante el español Roberto Bautista (13º), por 6-4, 6-7 (6/8), y 7-6 (7/4) y 6-2, en la tercera ronda de Roland Garros.
«He competido de tú a tú contra Novak. He tenido buenas sensaciones en la pista. Quería llevar el partido a situaciones igualadas», explicó Bautista.
Djokovic, tras un partido duro de 3 horas y 48 minutos, se enfrentará en los octavos de final a otro español, Fernando Verdasco, que eliminó en tres mangas al búlgaro Grigor Dimitrov, número 5 mundial.
La estrella serbia continúa dando pasos adelante en su intento de recuperar su mejor versión, después de haberse perdido la segunda mitad de la pasada temporada y de los problemas de este 2018 tras una operación en un codo en febrero.
«Por lo que veo en la pista, Novak quiere sentirse de nuevo entre los mejores y ser el Novak de antes», estimó Bautista.
En el partido de este viernes, Djokovic tuvo momentos de peligro, especialmente cuando perdió el ‘tie-break’ del segundo set y Bautista estuvo por delante en el tercer set tras quebrar el saque del serbio, que reaccionó en ese momento del partido.
Djokovic brindó una gran imagen a los fotógrafos con un ataque de ira después de que una pelota fácil tocara en la red y se perdiera fuera, en un momento decisivo del ‘tie break’ del segundo set: golpeó la raqueta varias veces contra la tierra de la pista Suzanne Lenglen, hasta romperla y tener que acudir a su silla a por otra para continuar.
«No estoy orgulloso de haber hecho eso, para ser sincero. No me gusta. Pero hay veces que eso ocurre», afirmó Djokovic.
El tenista de Belgrado, cuartofinalista en París el año pasado, ha tenido una preparación para Roland Garros no muy tranquilizadora, con eliminaciones prematuras casi todos sus torneos salvo en Roma, donde alcanzó las semifinales y dio una buena imagen antes de perder ante Rafa Nadal.
Bautista, por su parte, queda apeado del torneo posiblemente más complicado de su vida, que decidió disputar pese a la muerte repentina hace diez días de su madre.
Después de dos años alcanzando los octavos de final, su mejor actuación personal en París, Bautista se despide del torneo esta vez una ronda antes.