Johan Santana alcanzó los 1.000 ponches en MLB con los Mellizos de Minnesota
El 13 de junio de 2006, Johan Santana llegó a los 1.000 ponches en las Grandes Ligas durante un duelo monticular frente a los Medias Rojas de Boston, en…
El 13 de junio de 2006, Johan Santana llegó a los 1.000 ponches en las Grandes Ligas durante un duelo monticular frente a los Medias Rojas de Boston, en el que ponchó a David Ortiz para completar la cifra redonda. El zurdo venezolano trabajó ocho entradas completas con los Mellizos de Minnesota, aunque no se llevó la victoria en un triunfo 5-2 que se definió en extrainning.
Un duelo de pitcheo en Minnesota
La jornada se desarrolló en el Hubert H. Humphrey Metrodome, casa de los Mellizos, y tuvo en el centro del escenario a Santana y a Curt Schilling, abridor de Boston. El choque se mantuvo cerrado durante buena parte del encuentro y ambos lanzadores sostuvieron un pulso de alto nivel hasta el octavo inning.
Santana acumulaba 12 ponches cuando se acercó al momento histórico. El turno decisivo llegó ante David Ortiz, uno de los toleteros más temidos de la liga, y el venezolano lo retiró por la vía del tercer strike para alcanzar el millar de abanicados en MLB.
La labor del criollo terminó con cinco imparables permitidos, una carrera limpia, 13 ponches, sin boletos y un cuadrangular tolerado. Pese a esa actuación, el triunfo no quedó en su registro, ya que el compromiso se extendió y Minnesota terminó imponiéndose 5-2.
La temporada en la que dominó el pitcheo
Aquel logro fue apenas una parte de una campaña memorable para Santana. En 2006 también se quedó con la Triple Corona del pitcheo, una hazaña que no se repetía desde 1999, cuando la consiguió Pedro Martínez.
Ese año lideró la Liga en efectividad, con 2.77; en victorias, con 19; y en ponches, con 245. Su rendimiento lo consolidó como una de las figuras más dominantes de su generación en las Grandes Ligas.
Orgullo venezolano y reconocimiento histórico
Santana señaló en su momento que esa conquista no respondía a una búsqueda de reconocimiento personal, sino al deseo de representar con orgullo a Venezuela. Esa idea marcó buena parte de su discurso público a lo largo de su carrera, siempre asociado a su compromiso con el país.
Con el paso de los años, su nombre también quedó incluido en el equipo de la década de los 2000 como segundo abridor de una rotación que integraron Roy Halladay, Pedro Martínez, Randy Johnson y Curt Schilling. Ese reconocimiento reflejó el peso que tuvo Johan Santana en el beisbol de las Grandes Ligas y la magnitud de su trayectoria.