El campeón defensor Rafael Nadal tuvo que esforzarse más por aguantar el calor que a su rival Paolo Lorenzi, al que superó el viernes 7-6 (3), 6-2 para avanzar a la semifinal del Abierto de Argentina.
«Las condiciones son extremas», dijo el español extenuado tras casi dos horas de partido con una temperatura cercana a los 40 grados Centígrado (104 grados Fahrenheit) que convirtieron en un horno al estadio Buenos Aires Lawn Tenis.
«Agradezco a la gente que con este sol está aquí. Para los jugadores es duro, pero para ellos parados ahí también», agregó.
Pese al extremo calor, Nadal evolucionó en su juego ante el italiano comparado con la actuación ante su amigo, el argentino Juan Mónaco, quien le presentó una dura batalla en jueves por la noche en los octavos de final del certamen.
