En 2005, José Rujano se ubicó en el podio del Giro de Italia y se coronó campeón de la montaña, esos triunfos se convirtieron en los más grandes éxitos venezolanos sobre una bicicleta. Hoy, casi 11 años más tarde, el reconocido escalador siente que se merece uno de los dos cupos que tiene el país para el ciclismo de ruta en los Juegos Olímpicos Río 2016. “Estoy esperando una nueva oportunidad a nivel internacional para hacer mucho más de lo que hice. Me siento capaz”, expresó a PANORAMA vía telefónica desde Mérida. “Tengo los méritos. Se lo dije al presidente (de la Federación Venezolana de Ciclismo) Artemio Leonet, no necesito ganarme el cupo para ir a la cita olímpica, menos cuando no me han tomado en cuenta”, argumentó el embalador. “Hay cupos, me merezco cualquiera de esos cupos. Lo que necesito es la seguridad del Ministerio del Deporte para que me apruebe los dólares que tampoco son regalados, son comprados con mi dinero”. El pedalista tiene planificado un ciclo de preparación y competencia en México, Colombia y España. “Hace una semana comencé el ciclo olímpico. Estoy esperando la respuesta del Ministro (del Deporte). A ver si me van a ayudar con la preparación”. A principios de año, Feveciclismo reveló que Rujano integraba una lista de preseleccionados a Rio. Miguel Ubeto (campeón de los Panamericanos Toronto 2015), Jackson Rodríguez (clasificado a Londres 2012), también la integran. José Alarcón, Yonder Godoy, Jonathan Monsalve, Jonathan Salinas, Juan Murillo y Enrique Díaz completan el grupo pero solo hay cupo para dos del total de nueve. “Los Juegos Olímpicos son mi objetivo porque es un evento apto para mis características, y si tengo el apoyo económico del gobierno de Venezuela y del Ministerio del Deporte, que tengan la plena seguridad, que confíen en mis condiciones para ir a esa cita olímpica”, afirmó “El Cóndor” al tiempo que aseguró que a sus 34 años el físico le está respondiendo. Por ahora tiene planificado retirarse para 2018 o 2019, pero “dependo mucho del apoyo del Ministerio del Deporte para este año”. Mientras tanto, aseguró: “Al heredero de José Rujano no lo he visto. Con todo respeto, hay mucho talento, pero no he visto al primero porque no han tenido la cultura y la disciplina, pero sí hay muchas propuestas buenas. Si siguen trabajando y escuchan podrían llegar mucho más lejos de lo que yo he llegado, tienen que dejarse guiar”. En este sentido, se extendió. “Hay buenas cartas para sacar al extranjero, pero tienen que seguir trabajando en cuestión de objetivos, de lograr cosas grandes, que no se enfoquen solo en Vuelta al Táchira, Vuelta a Venezuela y otras vueltas acá en Sudamérica, sino que piensen en carreras grandes. Para eso hay que trabajar desde niño y tener una cultura, no solo condiciones, y disciplina que es lo más importante”.
A nivel internacional alabó al colombiano “Naironman”, ganador del Giro de Italia en 2014. “Nairo Quintana es, hasta el momento, el ciclista de Sudamérica que ha dado los mejores frutos en el ciclismo internacional. Después de mí viene él”. Pidió educación para formar a los pedalistas sin caer en el doping. Y ahora que se hizo público el llamado “dopaje mecánico” a “El Cóndor” no lo sorprende. “Eso ha existido hace muchos años solo que hoy en día se ha comenzado a descubrir un poco. No lo han usado grandes corredores, pero se están dando cuenta (las autoridades del ciclismo) y eso es algo positivo. Yo he escuchado de eso hace tiempo, lo he visto acá en Sudamérica como desde 2003 o 2004”.
A futuro el plan del pedalista oriundo de Santa Cruz de Mora (Mérida) es inmiscuirse más en la dirigencia deportiva. “Hay que trabajar muy fuerte en la Federación Venezolana de Ciclismo, uno de los temas que a mí me ha gustado y quisiera llegar ahí, a presidente. Falta mucho que mejorar, que comunicarle al atleta, pero para comunicarle se necesita gente profesional que salga al extranjero a ver el verdadero ciclismo, porque aquí estamos muy retrasados. Estamos 30 años por detrás del ciclismo internacional”.

Su idea es “trabajar en escuelas menores y tener cuatro o cinco equipos profesionales para empezar a exportar atletas (…) En el extranjero se han dado cuenta que Venezuela tiene mucho talento para el deporte en general”. 