Una tortuga marina tailandesa apodada «Hucha» por haberse tragado 915 monedas tomó clases de natación este lunes en el marco de un programa de rehabilitación, después de una larga operación quirúrgica que la liberó de su tesoro.
El reptil pasó siete horas en la mesa de operaciones en Bagnkok la semana pasada. Los cirujanos retiraron de su sistema digestivo cinco kilos de monedas que los visitantes tienen costumbre de lanzar en su hábitat.
Su historia ha copado las portadas en el mundo entero. El lunes, «Omsin» (Hucha), ejemplar de 25 años, nadó con relativa facilidad en una pequeña piscina del centro de investigación acuática del hospital de Chulalongkorn.
La tortuga pasó dos décadas en un parque público de la provincia de Chonburi y los visitantes le tiraban monedas para atraer su suerte.
