Una vaca búlgara se pasó por descuido a territorio de Serbia, fuera de la Unión Europea (UE), y deberá ser sacrificada puesto que la reglamentación comunitaria le impide regresar de nuevo a su país de origen, lo que indigna a su propietario quien clama por su vida.
Penka, une vaca alazana que se encuentra en su sexto mes de gestación, en un descuido se fugó de su tropilla el 12 de mayo cuando pasaba cerca del pueblo de Kopilovtsi, no lejos de la frontera de Bulgaria con Serbia.
Entonces, su periplo personal la llevó hasta el país vecino, al que accedió sin ser interceptada por los guardias de fronteras. Recogida por un granjero serbio, quien la identificó gracias a su distintivo, finalmente fue entregada a su propietario, Ivan Haralampiev, como corresponde.
Pero, así fue que comenzó el calvario de la fugitiva Penka, aún sin resolver y probablemente sin una solución feliz, según dijo este jueves su amo ante cámaras de la televisión búlgara BNT: a pesar de un certificado veterinario expedido en Serbia que testimonia la perfecta salud de su vaca, las autoridades búlgaras exigen que sea de inmediato sacrificada.