El empleo en España ha cambiado de manera muy importante en esta última década. La llegada de la crisis, la recesión económica y la posterior recuperación ha traído un mercado laboral que se parece en poco al que había hace 15 años.
Muchos españoles comienzan a comprender que ya no es tan viable esa aspiración generacional de encontrar un trabajo para toda la vida. Ni siquiera en el sector público parece posible ese ideal.
Las nuevas tecnologías obligan a incorporar la idea de la pedagogía de la incertidumbre, que anima a estar preparado para todo tipo de situaciones, desarrollar la capacidad de resiliencia y seguir formándose y reciclándose para afrontar con garantías los nuevos retos que propone la sociedad.
Si en los últimos años han aparecido muchos empleos relacionados con las nuevas tecnologías y la industria robótica va en la línea de sustituir muchos puestos de trabajo actuales por robots, es decir, máquinas que realizan el mismo trabajo que los humanos, esto obliga a estar preparados para esta nueva era.
En este sentido, la pregunta es, ¿sigue siendo el currículum vitae una buena herramienta para encontrar trabajo? La realidad es que sí, aunque aparezcan nuevas fórmulas para conocer a los candidatos a determinados puestos de trabajo: redes sociales, portfolios… el currículum vitae es el primer filtro en los procesos de selección y sigue siendo muy valorado por parte de los reclutadores de personal.
En cualquier caso, estos reclutadores se ven obligados a descartar muchos currículums, pues la demanda de empleo sigue siendo muy superior a la oferta. Este fenómeno invita a crear currículums que realmente sean interesantes, que estén bien redactados e incluyan la máxima información posible de manera atractiva.
Los detalles son muy importantes
Por detalles hacemos referencia a la buena legibilidad, la corrección ortográfica, fotografía de calidad… Es importante cuidar todos los detalles a la hora de redactar un CV ya que, más allá del propio contenido, su presentación y redacción aportan una información muy valiosa del candidato.
Una vez elaborado el currículum, hay que leerlo atentamente y pedir opinión a otras personas que puedan valorarlo de forma objetiva.
No dejar información de interés sin completar
Muchas veces, el error de los currículums es que no se cumplimentan todos los apartados. En este sentido, es importante organizar toda la información hasta que el CV esté completo al 100%.
En esta web puedes descargar para editar, plantillas en las que aparecen todos los apartados que deben estar presentes en un documento de este tipo. Así evitamos no incluir información que puede resultar relevante.
Es evidente que en un CV los apartados que más relevancia tienen son la experiencia profesional y la formación académica. Al poner la información sobre la empresa y el puesto desempleado no hay que olvidar incluir las funciones y los logros alcanzados en cada puesto, pero que todo esto se haga de manera atractiva y que no resulte muy pesado de leer.
En la descripción del perfil han de aparecer los objetivos a conseguir, no enfocar este apartado del currículum a realizar una mera presentación tipo descripción.
Importante, el currículum siempre actualizado
Este es un error en el que pueden caer muchas personas. Cada vez que se envíe o entregue un CV debe estar totalmente actualizado. Los reclutadores buscan currículums utilizando filtros y buscadores, por lo que este documento debe contener palabras clave relacionadas con la profesión, el sector o los conocimientos.
Además de estar actualizado, el currículum ha de ser publicado en las muchas plataformas de empleo disponibles en internet. Como son tantas, esto dificulta en buena medida tener el CV actualizado, ya que no siempre se sabe en qué plataformas se han ido subiendo estos documentos.
Buscar la originalidad, lo más complicado
El paso más complejo de dar es el de realizar un currículum que sea original, diferenciado del resto de candidatos. En internet hay muchas webs en las que se muestran plantillas para elaborar currículums, si con estos no se muestra originalidad, una forma de conseguirlo es mediante portfolios o cartas de presentación.
Finalmente, no hay que olvidar las redes sociales, y no solo hablamos de redes sociales profesionales como LinkedIn, sino también Facebook, Instagram o Twitter, pues utilizándolas bien se puede acceder a ofertas de empleo interesantes desde estas plataformas.