Un tribunal en Myanmar, país que compone parte del continente asiático, sentenció a muerte este martes 20 de junio, a un “exorcista” cuyo ritual le quitó la vida a tres pequeños.
Tun Naing causó la muerte de dos niñas de 8 meses y 2 años de edad, y a un niño de 3 años después de convencer a los padres que los pequeños estaban poseídos por el demonio, según un policía en Thanlyin, la aldea donde tuvo lugar el juicio.
Los niños sufrieron heridas mortales en octubre, al ser golpeados y pateados en el ritual de Tun Naing, dijo el policía, que pidió permanecer en el anonimato.
Las supersticiones y las creencias en la brujería son comunes en Myanmar, especialmente en zonas rurales de este país de mayoría budista.