La osezna huérfana Aída, que fue rescatada por aldeanos tras huir de los bosques bosnios en busca de alimento y refugio, encontró un nuevo hogar en el zoológico de Sarajevo, donde se ha convertido en una atracción estrella.
La cachorra de cuatro meses sufría malnutrición cuando llegó al zoológico en mayo y había quedado traumatizada luego de ser separada primero de su madre y luego de los rescatistas que la encontraron en una aldea de montaña, dijeron los funcionarios.
“Literalmente cada día contaba mientras estaba en cuarentena”, dijo Aldijana Hamzic, la portavoz de Park BiH, la compañía que dirige el zoológico de Sarajevo. “Todo el equipo de expertos y veterinarios pasaron casi un mes con ella, no sabía cómo comer y estaba muy asustadiza”.
Aída actualmente pesa cinco veces más que cuando llegó, le encanta comer frutas y vegetales, pero sigue siendo torpe, volcando tazones de comida y leche.
