La primavera llegó oficialmente este sábado a Tokio, después de que la agencia japonesa de meteorología decretara que los cerezos estaban en flor.
Los expertos de la agencia, que estudian los cerezos del templo de Yasukuni, comprobaron que las primeras flores habían eclosionado, nueve días antes de la fecha habitual.
Durante dos semanas, la temporada de floración de los cerezos llena las calles, los patios de las escuelas y los templos de rosa y blanco, marcando la llegada de la primavera.
«Temperaturas apacibles a finales de febrero y primeros de marzo aceleraron la eclosión de los botones de las flores», explicó a la prensa un responsable de la agencia meteorológica, en el templo de Yasukuni, en el centro de Tokio.
