Ethlabs comenzó operaciones este lunes como un laboratorio de investigación independiente y sin fines de lucro, creado para preparar a Ethereum (ETH) para…
Ethlabs comenzó operaciones este lunes como un laboratorio de investigación independiente y sin fines de lucro, creado para preparar a Ethereum (ETH) para un uso institucional a gran escala. La iniciativa cuenta con financiamiento impulsado por Tom Lee, presidente de BitMine y SharpLink, y por Joe Lubin, cofundador de Ethereum.
El proyecto da cabida de forma permanente y con respaldo financiero estable a cinco exinvestigadores senior de la Ethereum Foundation. Su lanzamiento llegó pocos días después de que esa fundación perdiera a su segunda codirectora ejecutiva en lo que va de año.
Una estructura enfocada en la investigación
Los cinco cofundadores participaron durante años en el desarrollo de la finalidad, la escalabilidad, la disponibilidad de datos y la economía del protocolo de Ethereum. Ansgar Dietrichs asumirá como director ejecutivo, mientras el equipo buscará convertir necesidades del mundo real en mejoras para la red.
La organización presentó su arranque en un anuncio de lanzamiento y difundió también un mensaje en su cuenta de X, donde afirmó que recibe apoyo de una amplia coalición del ecosistema de Ethereum, incluidos desarrolladores de DeFi, equipos de protocolo, fundadores de soluciones de capa 2, cypherpunks, inversionistas, instituciones e investigadores.
Apoyo financiero y gobernanza
El financiamiento proviene de BitMine Immersion Technologies, SharpLink, Lubin y otros patrocinadores como Anchorage, Octant y SNZ. BitMine, considerado el mayor tenedor corporativo de ETH, está haciendo staking hasta alcanzar el 5% del suministro y comparte la apuesta de largo plazo de Tom Lee por Ethereum.
La estructura fue diseñada para preservar la independencia de la investigación. Las contribuciones pasan por un administrador externo de subvenciones, con reportes trimestrales y una auditoría anual. Los financiadores no tendrán control sobre la agenda de investigación, que permanecerá en manos del liderazgo de Ethlabs.
Prioridades iniciales
Ethlabs adelantó que su trabajo inicial se concentrará en liquidaciones más rápidas, interoperabilidad cross-chain, mayor capacidad de la mainnet e investigación sobre las propiedades monetarias de ETH.
Joseph Chalom, director ejecutivo de SharpLink, vinculó el proyecto con la demanda creciente de infraestructura de tokenización basada en Ethereum. En su mensaje de lanzamiento, afirmó que el ecosistema está al comienzo de un «superciclo institucional» y que los investigadores de la nueva organización ayudarán a preparar la red para ese escenario.
El modelo se parece al que Lubin describe como una red de nodos responsables, en la que el liderazgo de Ethereum se reparte más allá de la fundación.
El contexto coincide con señales de tensión dentro de la Ethereum Foundation. Hsiao-Wei Wang renunció como codirectora ejecutiva este mes, dentro de una salida de al menos ocho figuras senior en los últimos cinco meses. La fundación, además, ha señalado un giro hacia un modelo de múltiples nodos, con varios grupos independientes impulsando la red en paralelo.
Trent Van Epps, excolaborador de la fundación, advirtió recientemente que existe una brecha anual de financiamiento de aproximadamente 30 millones de dólares para los equipos principales de desarrollo. Tom Lee, por su parte, había rechazado antes las conversaciones sobre una crisis de financiamiento en Ethereum, al sostener que los stakers en busca de ganancias y patrocinadores privados terminarían interviniendo.
Hasta qué punto el capital externo logre sostener este trabajo puede marcar el ritmo del impulso institucional de Ethereum en los próximos meses.