El mercado de las criptomonedas se prepara para un periodo de volatilidad que, según proyecciones técnicas, podría situar el suelo de Bitcoin cerca de los 44.000 dólares durante el cuarto trimestre de 2026. Esta estimación surge de un informe de Benjamin Cowen, experto en inteligencia de mercado, quien sugiere que el proceso de recuperación dependerá más del paso del tiempo que de un precio específico.
La influencia de la estacionalidad y las elecciones
El análisis destaca que el año 2026, marcado por la celebración de elecciones intermedias, suele representar el periodo más débil dentro del ciclo de cuatro años de Bitcoin. Históricamente, este tipo de años presentan caídas significativas en la segunda mitad del año.
Aunque julio suele mostrar un comportamiento positivo, los datos históricos de los ciclos de 2014, 2018 y 2022 indican que agosto y septiembre suelen ser meses de retrocesos. Si se repite este patrón, la lectura del indicador ROI podría descender hasta 0,49 al cierre del año, lo que validaría un precio cercano a los 43.800 dólares.
Indicadores on-chain y la falta de demanda
Los datos de la cadena (on-chain) sugieren que el proceso de reinicio de valor aún no ha concluido. Para que se confirme un suelo definitivo, el precio debería cotizar por debajo del precio realizado, un nivel que se sitúa en torno a los 53.000 dólares.
A esta presión se suma un enfriamiento en la demanda estructural. Tras alcanzar un máximo de más de 1,25 millones de BTC en los fondos cotizados (ETF) a finales de 2025, las tenencias han mostrado una disminución acelerada en las últimas semanas. Actualmente, la confirmación de un nuevo ciclo alcista requeriría que el precio mantenga dos cierres semanales consecutivos por encima de la media móvil de 50 semanas, situada cerca de los 86.500 dólares.
