El recorte presupuestal de 14 billones de pesos colombianos para 2026 avanzó en el ajuste fiscal de Colombia, pero dejó abiertas dudas sobre el tamaño del esfuerzo que todavía falta. Analistas del mercado sostienen que la medida quedó por debajo del compromiso inicial de cerca de 22 billones y que el foco se trasladó a 2027.
Daniel Velandia, director de Investigaciones Económicas de Credicorp Capital, afirmó que el mercado espera un nuevo recorte para completar la cifra que se había anunciado al comienzo. Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá, describió el ajuste como “un excelente paso” para este año, aunque advirtió que las expectativas siguen siendo más altas.
La brecha entre lo anunciado y lo decretado
Wilson Tovar, director de Investigaciones Económicas de Acciones y Valores, dijo que el camino fiscal es “bastante espinoso” y lleno de sorpresas. A su juicio, las cifras muestran las dificultades para reducir el gasto público y, al mismo tiempo, elevar los ingresos.
Desde el Ministerio de Hacienda, Juan Sebastián Betancur, viceministro técnico, presentó la semana como una de “buenas decisiones” para las finanzas públicas. Mencionó la aprobación del Presupuesto General de la Nación mediante decreto, el segundo canje de deuda y el recorte de 2026, que cifró en 0,7% del PIB. Según dijo, esa medida “marca el inicio del rescate fiscal”.
Pérez señaló que para 2027 todavía se espera un ajuste de poco más de 40 billones de pesos y que ese será el tramo que concentre la atención del mercado. Velandia añadió que 2026 ya está “muy jugado” y que la discusión clave será la reforma fiscal y la meta de déficit de 2,2% del PIB.
Tovar también mencionó que contribuyentes morosos adeudan cerca de 23 billones a la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) y recordó las advertencias del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF), órgano independiente de seguimiento. Además, planteó que el Departamento Nacional de Planeación (DNP) podría priorizar proyectos con regalías para impulsar la economía y el recaudo.
La atención de los inversionistas, sin embargo, sigue puesta en si el Gobierno ampliará el recorte y en cómo financiará las obligaciones que vienen.




