Javier Finol, de 48 años, fue diagnosticado con un tumor de colon y amerita con urgencia una tomografía abdominopélvica, con contraste oral y endovenoso, valorada en casi 300 dólares en las clínicas privadas de Maracaibo.
«El dolor que siento es insoportable, ya ni los analgésicos me alivian. Estoy desempleado y no cuento con los recursos para hacerme el estudio que no está disponible en los hospitales», lamentó Finol.
