Venezuela supera las 36 horas sin luz este miércoles 27 de marzo, en medio de los intentos del Gobierno para restablecer totalmente el servicio, afectado por un “ataque” al sistema eléctrico.
La tarde del lunes, una falla dejó sin luz a la mayoría de los 24 estados del país por unas cinco horas. Por la noche, tras el restablecimiento parcial del servicio, la luz se volvió a ir y el martes gran parte del país seguía sin suministro eléctrico, según testigos de Reuters y usuarios en redes sociales.
Al mediodía, algunas zonas empezaron a recibir el servicio nuevamente.
“Los criminales generaron un incendio en el patio de 765 kva de Guri con la intención aviesa de dañar de modo definitivo la generación y transmisión de la carga”, dijo el ministro de Comunicación Jorge Rodríguez, en referencia al mayor complejo hidroeléctrico de Venezuela, que proporciona cerca del 70 por ciento de la energía del país.
Rodríguez precisó que la falla afectó a tres líneas de transmisión muy importantes y compartió fotos y un video en su cuenta de Twitter de un incendio en la zona.
“La derecha no tiene límites en su ambición y afán homicida”, escribió el funcionario, quien agregó que la electricidad se estaba recuperando en “tiempo récord” y ya estaba llegando a Caracas.
Por su parte, el gobernador del Zulia, Omar Prieto, informó este martes que se creo un plan de contingencia en la región y aseguró que en coordinación con la Redi (Región de Defensa Integral) y todos los componentes se ha reforzado la seguridad en todos los comercios y espacios importantes, como lo son las zonas industriales de Maracaibo y San Francisco, para “evitar que el vandalismo pueda nuevamente hacer de las suyas. Nosotros hemos hecho un plan de inteligencia y hemos logrado desarticular a algunos grupos que comandaban algunos espacios que fueron vandalizados”.
MOLESTIAS
En Maracaibo los locales comerciales, bancos y colegios estaban cerrados y el transporte público trabajaba al mínimo. El metro de Maracaibo no operaba.
Como las líneas telefónicas e internet presentaban fallas, algunos no se enteraron de la medida gubernamental de cancelar la jornada laboral por 24 horas y acudieron a sus centros de trabajo sólo para encontrarlos cerrados.
La escasez de agua en la ciudad se suma a la problemática, muchas personas salieron de sus hogares a tempranas horas intentando abastecerse del vital liquido.
En Caracas la situación fue la misma comercios cerrados, colegios, bancos y poco tránsito vehicular.
«La calidad de vida que tenemos en el país está por el piso”, se quejó Yolanda González, una asistente dental de 50 años, quien esperaba el transporte público para ir a trabajar en una zona de clase media de Caracas, sin saber si el consultorio estaría abierto.
“¡Cómo me voy a enterar si no hay luz, no hay internet! Lo que hago es gastar en pasaje”, agregó al ser consultada si había oído del aviso oficial de suspensión laboral.
La falta de luz también afectaba el servicio de agua potable, dejaba hospitales sin energía y generaba el colapso de la banca electrónica, vital por la escasez de efectivo en un país con hiperinflación.
“El Gobierno sólo culpa a los demás, ¿por qué ellos tienen que echarle la culpa a los demás y no asumen su responsabilidad?”, se preguntó Luis Delgado, de 61 años, mientras esperaba el transporte público en la ciudad fronteriza de San Cristóbal, que llevaba 10 horas sin servicio eléctrico.
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