La Zona Industrial de Ureña presenta maleza extendida, alcantarillas sin tapas y sectores de carretera usados como basureros, según la descripción de un habitante del municipio fronterizo.

El residente afirmó que varias rejillas de drenaje fueron hurtadas y que las alcantarillas están colapsadas por los desechos acumulados. Algunas estructuras siguen operativas, pero funcionan a media máquina.
El vecino lamentó el deterioro de un espacio que antes generaba numerosos empleos y dijo que, a más de cuatro años de la reactivación de los puentes internacionales, la población aún no percibe un despegue de la economía formal. Pidió estrategias para impulsar la actividad del lado venezolano de la frontera.




