Arantxa García, de 10 años, vive en un refugio temporal junto a otras familias afectadas por los terremotos de junio en La Guaira. Este domingo, un espectáculo de payasos y malabaristas le devolvió la sonrisa en Playa Verde, a pocos metros de los refugios improvisados donde permanecen desalojados por los daños en sus viviendas.
Una jornada cultural en Playa Verde
Durante tres horas, el maratón cultural llenó de risas un sector de Catia La Mar golpeado por los sismos. El público vio salir a escena a los personajes de El circo más invisible del mundo, del Centro de Creación Artística TET, con rostros pintados, trajes llamativos y una puesta en escena que combinó humor, baile y acrobacia.
La actividad también incluyó una joven trapecista que presentó un número de malabarismo y baile en el aire. Entre el público, Arantxa dijo: “Me encantó todo el acto. Me gustó cuando bailaron, todo estuvo bonito, quiero ver más cosas divertidas”.
La vida sigue entre carpas y pérdidas
En la llamada “zona cero” de La Guaira, muchas familias siguen llorando a sus muertos mientras otras enfrentan la vida en carpas o campamentos temporales. Los sismos dejaron más de 6.500 fallecidos, según cifras oficiales, además de un número aún indeterminado de desaparecidos y miles de hogares destruidos.




